Entrevista

"La relación es 8 a 1 a favor del auto eléctrico": el ahorro clave frente a la suba del petróleo

Claudio Damiano (UNSAM) destacó que el costo por km y la falta de repuestos bajan el gasto. Advierte que las trabas frenan el despegue en el país

La suba del precio del petróleo podría ser una oportunidad para incentivar el uso de los autos eléctricos puros o híbridos, pero difícilmente eso ocurra en la Argentina porque el Gobierno limita la importación a unidades de pequeño porte, dejando afuera a vehículos destinados a viajes de larga distancia.

El profesor del Instituto de Transporte de la Universidad de San Martín, Claudio Damiano, puso de relieve ante BAE Negocios los menores costos que representa el uso de un auto eléctrico y puntualizó la necesidad de instalar más puestos de recarga en todo el país y no solo en los grandes centros urbanos.

Señaló como otro limitante del desarrollo de la electromovilidad que los vehículos sean en su inmensa mayoría importados, lo que condiciona su difusión al saldo de la balanza comercial.

Diferencias de costo por kilómetro

- El aumento del precio del petróleo y su traslado al de los combustibles, ¿podría ser un incentivo para un mayor uso de autos eléctricos?
-Cualquier ampliación de la diferencia de costo por kilómetro que se produzca entre los autos eléctricos y los de combustión interna va mejorar más aún la posición de la electromovilidad. Hoy ya la diferencia entre usar un eléctrico o combustible la relación es de más o menos 8 a 1 y hasta 10 a 1 a favor del eléctrico.
Es decir que, si para hacer 100 kilómetros en un auto de combustión se gasta 8, en uno eléctrico se gasta 1. Pero tengamos en cuenta que un auto eléctrico no tiene partes que se desgasten, ni aceite, ni filtro, ni embrague, ni caño de escape. En definitiva, ninguno de esos consumibles que se asocian a los services periódicos. Ahí aparece un enorme ahorro en términos de mantenimiento.

Si el combustible líquido sube, el efecto sobre los precios de la electricidad va a ser muy atenuado, porque casi no se usa en la generación de energía eléctrica. Y posiblemente el precio del gas en la Argentina se mantenga separado del precio internacional. Los combustibles líquidos podrían subir 4% por cada USD 10 que suba el barril de petróleo, aproximadamente.

- ¿Qué elementos hay que tener en cuenta para que se migre de los vehículos de combustión interna a la electromovilidad?
- Para entender cómo funciona la tasa de reemplazo de vehículos convencionales por eléctricos, tiene que haber tres factores para que el reemplazo sea fuerte. Por un lado, la tecnología tiene que estar presente en el mercado, con buenos autos eléctricos y relativamente a buen precio. En eso se está avanzando, cada vez da más autonomía y mejores precios.
Pero todavía en la Argentina el mercado está un poco verde. Los precios están un poquito más altos que en otros países, aún no se traen vehículos de gran autonomía y tampoco vienen los últimos modelos. Y la gente todavía no los conoce bien. La segunda pata es la diferencia de precios, de la que ya hablé, y la tercera son las políticas públicas. En la Argentina lo que hemos visto al respecto son los cupos, los 50.000 vehículos que pueden entrar con arancel cero extrazona, siempre que el vehículo tenga un precio menor de USD 16.000 FOB. Eso deja margen para un auto relativamente pequeño, con batería chica. Es decir, vehículos típicamente urbanos.

- Quedarían afuera buses, comerciales livianos, camiones, maquinaria agrícola...
- La política pública se quedó solamente en esto, cuando en otros países se fomenta el aumento de la recarga en la vía pública. Por ejemplo, con algunos cargadores rápidos en las rutas más importantes, de modo que con un auto eléctrico se pueda hacer un viaje típico masivo a Córdoba, Mar del Plata, Mendoza, etc. Eso no está pasando aún y está actuando en contra, haciendo que el efecto del vehículo eléctrico no pase del nivel urbano.
El impacto es positivo, pero relativamente suave, pequeño. Hay que sumarle que la Argentina se va a beneficiar con el aumento del precio de lo combustibles líquidos en forma neta. Así que, puestos a diseñar políticas públicas, es muy posible que nadie se ponga a incentivar aún más los autos eléctricos, porque hasta ahora son totalmente importados y pueden afectar la balanza comercial.
Creo que las cosas van a quedar bastante parecidas a como están en la actualidad. Lo que sí puede ser muy importante es que el público empiece a conocer los productos que están llegando, que empiecen a entender como usarlos, a perder el miedo. Y, por supuesto, un aumento en la diferencia del precio por kilómetro ayudaría.

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