Las familias recurren más a las compras fraccionadas y las segundas marcas
La caída del poder adquisitivo cambió los hábitos de consumo en los hogares argentinos. Las familias compran menos cantidad, priorizan comercios de cercanía y eligen marcas más económicas.
El consumo masivo mantiene su tendencia negativa y profundiza el cambio en los hábitos de compra de los hogares argentinos. Las familias reducen el tamaño de las compras, postergan gastos y migran hacia segundas marcas y comercios de cercanía para administrar mejor el presupuesto mensual.
Según datos de la consultora Scentia, el consumo masivo cayó 5,1% interanual en marzo y acumuló una baja de 3,1% en el primer trimestre de 2026. En paralelo, el Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) registró una retracción de 1,3% frente al mismo mes de 2025.
El deterioro del poder adquisitivo aparece como el principal factor detrás de la contracción. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló 9,4% en el primer trimestre, mientras los ingresos crecieron por debajo de la inflación en gran parte de los hogares.
Supermercados y mayoristas, entre los más afectados
El impacto golpeó con más fuerza a las grandes cadenas y mayoristas. Scentia informó que los supermercados acumularon una caída de 5,4% en el trimestre y de 7% en marzo. Los mayoristas mostraron el peor desempeño, con una baja interanual de 8,8% en el mes.
También retrocedieron los autoservicios independientes y kioscos, aunque el comercio electrónico logró sostener una fuerte expansión. El e-commerce creció 34,3% interanual en marzo y se consolidó como el único canal con mejora significativa.
Por categorías, los productos vinculados a limpieza y hogar encabezaron las caídas, seguidos por perecederos, desayuno y merienda, higiene personal y alimentos básicos.
Compras más chicas y menos visitas al supermercado
Los estudios de Worldpanel by Numerator detectaron un cambio estructural en la conducta de consumo. Los hogares redujeron 8,2% la frecuencia de visitas a los puntos de venta y achicaron 4,7% el volumen de compra.
La estrategia dominante pasó a ser la reposición diaria o semanal en cantidades menores. En ese escenario, los almacenes y autoservicios de barrio ganaron protagonismo frente a las compras mensuales en hipermercados.
El fenómeno se profundizó en los sectores de ingresos medios y bajos, donde muchas familias reorganizan gastos esenciales desde mitad de mes.
Las segundas marcas ganan terreno
La búsqueda de precios más bajos aceleró el crecimiento de marcas propias y segundas marcas. Las diferencias de precios respecto de las marcas líderes alcanzan hasta 50% en algunos productos de consumo cotidiano.
En góndolas de supermercados, una leche de marca propia puede costar hasta $800 menos que una primera marca, mientras que productos como pan lactal o gaseosas muestran brechas todavía mayores.
El cambio dejó de ser una decisión ocasional y se consolidó como un hábito permanente en buena parte de los consumidores.
- Com.Ven.Var. %

