INDUSTRIA

Las restricciones para traer insumos complican al empleo

El sector fabril viene liderando la recuperación económica y generando empleos en forma sostenida. Pero ahora advierte que la falta de dólares y los límites al acceso de las empresas para poder importar le pueden poner un freno a esa dinámica

La industria celebra que hace nueve meses genera empleo registrado. Sin embargo, también advierte que la tendencia podría revertirse si el BCRA no prioriza al sector a la hora de acceder a los dolares, para importar insumos básicos. La industria química, la automotriz, la electrónica y las que utilizan metales como el acero aparecen como las primeras perjudicadas. Los empresarios destacan que las restricciones vuelven más lento al proceso productivo y que eso amenaza a la generación de puestos de trabajo.

Con ese tema en agenda, la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA) mantuvo una reunión reciente con el BCRA. Allí se plantearon ejemplos puntuales referidos a empresas del sector que tienen ventas al exterior con complicaciones, por falta de insumos y una negativa por parte de sus proveedores de embarcar la mercadería, ante la exigencia de anticipos que pueden ser satisfechos, por la normativa y cupos actuales.

"Si se paran empresas por falta de insumos, se suspenden los gastos de producción y los trabajadores pueden correr la misma suerte. Ahí se provoca un hecho político para que los funcionarios arreglen el caso", advirtió a BAE Negocios un empresario pyme que sigue de cerca estos encuentros. 

La empresaria metalúrgica Rita Consentino sostuvo que "el BCRA debería aplicar instrumentos más drásticos orientados al desarrollo productivo, por más que sea antipático". Tanto ella como sus colegas ven dificultados los giros de divisas para obtener insumos a partir de las regulaciones de la entidad. A comienzos de marzo, el BCRA estableció que las compañías sólo pueden acceder a los dólares oficiales por un valor equivalente a las importaciones del 2021 más 5% o las de 2020 más 70%. El más bajo de ambos. Superado ese cupo, deben buscar financiamiento a 180 días.

 

"No acceder, o tardar en conseguir la materia prima importada, hace que el proceso productivo se torne más lento o no se pueda llevar a cabo. La incertidumbre por no saber si te van a autorizar las divisas está hasta último momento", afirmó Consentino. Remarcó que no piensa despedir y destacó: "Se intenta reubicar a los trabajadores en otros puestos, pero tampoco tenemos expectativas de seguir tomando gente"

Desde el BCRA advirtieron que la coyuntura internacional complica la flexibilización de las restricciones pero que "están pensando en diversos esquemas para las pyme".

Los datos deberían reflejar otro panorama. Según última información del INDEC, la balanza comercial registró un superávit de USD1.444 millones, el valor más alto desde octubre de 2021.

La mirada trimestral, hecha por la consultora PxQ, muestra que el ingreso de divisas por exportaciones de bienes alcanzó USD 19.738 millones, 6% por arriba de 2012 (récord previo). Sin embargo, la posición del BCRA en el mercado cambiario durante el período fue vendedora y el sector industrial enciende las alarmas.

 

A la estructural restricción externa, que marca los ciclos de stop and go en el país, se suma el alarmante conflicto bélico y los cuellos de botella generados por la reactivación post-pandemia.

Para el sector, este combo demanda “un mayor redireccionamiento” de dólares y, a su vez, culpan a las metas de acumulación de reservas pactadas con el FMI como un limitante extra, que impacta en el crecimiento.

Por su parte, Sebastián Menescaldi, director de la consultora EcoGo, también entiende que la administración actual de dólares complica a la industria porque la cancelación de deudas del sector privado, la demanda de bienes y servicios y la reactivación del turismo “afectan y se llevan las reservas”, aunque la oferta de divisas “sea elevada”.

En esa línea, PxQ registra un déficit de servicios en el primer trimestre: mientras que los ingresos por exportaciones de servicios aumentaron 13%, los egresos lo hicieron en 81%, donde se destacan los egresos por viajes al exterior (crecimiento de 227%) y los pagos de fletes (84%).

 

Además, se agrega un grave factor coyuntural como el significativo aumento de los precios de las importaciones energéticas, acompañado de un incremento en las cantidades dado por la mayor demanda. Según INDEC, en abril las importaciones del rubro “Combustibles y Lubricantes” tuvieron una variación de 203,1% (581 millones de dólares), destacandose una suba tanto por precios como por cantidades.

Al mismo tiempo, Nicolás Zeolla, economista jefe de la consultora FIDE, resalta que la principal fuente de dólares, el agro, demora su liquidación “por cuestiones climáticas relacionadas con la cosecha”, aunque estima que “la foto de hoy no será la de todo el trimestre”. Mientras tanto, advierte Zeolla que la dinámica de acumulación de reservas viene lenta y que la actividad económica seguirá creciendo, con una posible suma de restricciones a las importaciones.

Bajo este panorama, las alternativas al financiamiento no muestran ser mejores. Según Menescaldi, en una economía  “previsible”, las empresas podrían tomar crédito en el exterior para financiar el aumento de la producción y compras, pero “por la incertidumbre que hay, nadie quiere hacerlo.” Por eso, las empresas buscan stockearse lo más que puedan porque “no se sabe si la oferta de dólares se ampliará o bien seguirán ajustando el cepo desde el Central”, lo cual genera incertidumbre sobre el costo de reposición y un aumento de importaciones “bastante fuerte a comparación del nivel de actividad actual.”

Distinta es la mirada del jefe de FIDE, que optaría por “exigir a las grandes empresas que se ‘desapalancaron´ en 2020 pagando deuda externa, que se ‘re-apalanquen’ para ahora financiar compras en el extxterior.”  Este movimiento requeríria de una “mejor sintonía regulatoria” para no terminar “en una grave crisis de desregulación cambiria” como sucedió en el macrismo.

A la preocupación del sector industrial por la administración de los dólares, le sobrevuela el corset del FMI y las meta de reservas a cumplir sine qua non. Por más que el Gabinete económico defienda al programa como herramienta para bajar la inflación, algunos de sus aspectos se contradicen en ese sentido. La mirada de Menescaldi sostiene que el BCRA tampoco está pudiendo comprar los dólares suficientes para alcanzar la meta de acumulación de divisas y eso repercutirá en la diaria: “Para cumplir con el Fondo, se prevé que el BCRA tendrá que hacer otro ajuste, las empresas tendrán menos acceso a los dólares y eso se verá en una suba de precios y de la brecha, afectando a la economía.”, advirtió a BAE. La próxima revisión será en septiembre.

Con el ojo económico en 2023, Zeolla proyecta que el año que viene los márgenes para el cumplimiento de la meta con el organismo “lucen aún mas desafiantes”: “Habrá menor disponibilidad de dólares por desembolsos del propio Fondo, y las metas serán aún más exigentes”, concluye el economista.

Por lo pronto, tras la ronda de consultas, los profesionales acuerdan en aumentar el potencial exportador argentino en otras ramas, como la energética o la minera, para descentralizar la principal fuente de ingresos: el agro.

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