Los ingresos de los varones son casi 30% mayores que los de las mujeres
Hay una feminización de la pobreza y una masculinzación de la riqueza: mientras las mujeres son más pobres, los hombres son más ricos
En la previa al Día Internacional de la Mujer, un informe del centro CEPA destacó una situación que vuelve a extender más aún la brecha de género: la tasa de actividad de las mujeres (52,6%) es 17,5 puntos porcentuales menor a la de los varones (70,1%).
La investigación notificó una brecha en la tasa de desocupación de 1,5 puntos: en mujeres es del 7,4%, mientras que en los hombres es de 5,9%.
En ese sentido, la brecha en la informalidad laboral es 2,5 puntos porcentuales mayor en mujeres (38%) que en varones (35,5%).
Los ingresos de los varones son entre 27,3% y 29,0% mayores que los ingresos de las mujeres. En este caso, esta brecha se amplía al 40% entre asalariados y asalariadas informales.
Una feminización de la pobreza y masculinización de la riqueza
Hay una sobrerrepresentación de las mujeres en la pobreza: son el 64,2% de las personas con menores ingresos. Son los sectores más feminizados los que tienen menores ingresos: la participación de las mujeres en el trabajo doméstico es de 98,8%.
Las mujeres representan el 64,2% entre las personas más pobres. Este número significa un incremento frente al 61,4% registrado el año anterior. Entonces, a medida que los ingresos aumentan, la presencia femenina se diluye hasta caer al 37,0%. Esto se llama feminización de la pobreza.
Un factor que condiciona la inserción de las mujeres en el mercado de trabajo se encuentra en las tareas del hogar: las mujeres destinan 3 horas más por día al trabajo doméstico no remunerado que los varones.
Así como existe la feminización de la pobreza, también existe la masculinización de la riqueza. En ese sentido, el 63,0% del sector de mayores ingresos son varones.
Así, las mujeres están subrepresentadas en el pago de impuestos progresivos: son el 32,8% de quienes tributan Bienes Personales, y el 30,0% de quienes pagan impuesto a las ganancias.
A su vez, sus bienes y sus ganancias valen menos que los de los varones. Esto implica una enorme brecha patrimonial.
- Com.Ven.Var. %

