Sin crédito, no hay demanda

Para Bulat, mantener el dólar "pisado" en $1.500 es "una mala estrategia"

Bulat relativizó el optimismo oficial sobre la marcha de la economía en los próximos meses y advirtió que, a diferencia de las exportaciones, la inversión "no está repuntando".

El economista Santiago Bulat consideró que no hay una correlación directa entre la paridad cambiaria y la inflación y, en consecuencia, sostuvo que sería una "estrategia equivocada" mantener el dólar "pisado" en torno a los $1.500, al tiempo que relativizó el optimismo oficial respecto de una recuperación de la economía en los meses venideros.

En diálogo con BAE Negocios, el director de la Bulat destacó el crecimiento de los principales complejos exportadores pero advirtió que la inversión "no está repuntando", que el RIGI no tiene en ese punto demasiada relevancia y que se siente al respecto la falta de obra pública.

Por otra parte, planteó que ante la fala de políticas oficiales de impulso a la demanda, será difícil que esta se recomponga si es que no vuelve el crédito.

Está costando el crecimiento

-¿Se puede compartir el optimismo del ministro de Economía, Luis Caputo cuando dice se vienen los 18 mejores meses de la economía?
-La verdad es que no lo sabemos. Creo que desde que se dijo la frase (N. dela R.: el 14 de abril en el AmCham Summit 2026), vamos a ver un segundo trimestre con caída contra el trimestre anterior, con lo cual creo que no. A la economía le está costando el crecimiento general, de todos los sectores creciendo a la vez. Sí creo que su expectativa está más sujeta a los niveles de inversión. La economía no va a crecer por gasto público o por un repunte del consumo, sino por exportaciones y por inversión.
En ese sentido, arrancaron mucho más rápido las exportaciones, hay crecimiento en 28 complejos exportadores, pero la inversión no está repuntando en los mismos niveles que uno hubiera esperado. Si llegase a repuntar, la Argentina debería empezar a dejar atrás este mal trimestre, esa es la expectativa. Pero reitero, si son los mejores 18 meses o no, no lo sabremos. La Argentina está lejos de su PIB per cápita récord, así que todavía va a faltar más.

-¿Cómo se entiende que un gobierno que puso tanto el acento en la inversión, con el RIGI y el proyecto de Súper RIGI, muestre niveles de inversión que incluso son inferiores a los de gobiernos anteriores?
-Es un buen punto. En el RIGI, cuando uno ve los números -y son números altos- y los compara con lo que invierte el país en general en términos de su PIB, no termina siendo un monto tan significativo. Si todos los anuncios de inversión del RIGI hubieran entrado este año, diría "esto es enorme y es probablemente uno de los años más altos de inversión de la Argentina". Pero estos son proyectos que están distribuidos en años, que tardan en arrancar, que no todos van a la misma velocidad.
Lo que está impactando, comparado con otros años, es la falta de obra pública, que tracciona mucha inversión. Además, en 2025 hubo mucho crecimiento de la inversión en lo que es maquinaria, que este año no se dio. Todo eso lo está frenando, diría que está todo concentrado en minería y energía, pero le está faltando traccionar a lo más cotidiano, lo que es agro, que está sumando algo de inversión, pero no tanto. O en la parte automotriz, que se esperaban para este año unos 600,000 patentamientos y va a estar un poquito por debajo.

-¿Qué se necesita para que los sectores rezagados tiendan a equiparse con los más dinámicos?
- La vuelta del crédito. Con este modelo y como estamos pensando la economía, si no vuelve el crédito personal, a tasas razonables en tarjetas, los créditos prendarios y los hipotecarios, la economía no va a traccionar porque no va a estar inyectada de consumo por parte del gobierno. No va a haber tasa negativa de interés, no va a haber precios máximos ni precios cuidados, no va a haber subsidios a tarifas, con lo cual creo que, si el crédito no está, va a ser muy difícil que arranque la demanda. Entonces, el industrial lo que dice es "bueno, yo arranco cuando la demanda esté".
Pero si se abre la industria como un todo, también hay subsectores que están muy bien, como el farmacéutico, así como los que proveen ciertos bienes industriales al sector energético, como los cabezales de pozo. Incluso a los textiles para seguridad les está yendo bien, a diferencia de los textiles de algodón, a los que les está yendo mal. Para los que están tirados por el sector externo, la película es mucho mejor que para los que están en el mercado local.

-Señaló varios factores que ya no van a estar. ¿Entre esos factores también se tendrá que poner al tipo de cambio alto?
-Si el Gobierno quiere mantenerlo pisado a $1.500 vendiendo, va a ser una mala estrategia, pero el Banco Central sigue comprando dólares. Me parece que eso no va a ser un problema, hay que ver lo que pasó en el primer trimestre, en el que el tipo de cambio iba para abajo nominalmente y la inflación iba para arriba, y ahora en los últimos dos meses el tipo de cambio fue para arriba con la inflación desacelerando. No creo que estén estrictamente correlacionados.

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