¿Podrá Milei cerrar 2026 con una inflación menor a la de 2025? Los números que necesita hasta fin de año
En cinco de los siete meses de 2026 el IPC fue más alto que en 2025 y el margen para terminar el año con un índice inferior al anterior se vuelve cada vez más estrecho.
El 2,1% del Índice de Precios al Consumidor de julio confirmó una constante que se viene dando desde el comienzo de 2026: en todos los meses, sin excepción, la inflación interanual fue superior al 31,5% con el que cerró 2025, quebrando una tendencia que se había registrado en los dos primeros años de la Presidencia de Javier Milei.
Tras haber recibido el poder con una inflación del 211,4% en 2023, el gobierno libertario había mostrado hasta ahora una notoria desaceleración a partir de mayo de 2024, reflejada en índices anuales inferiores a los anteriores, con un 117,8% en 2024 y 31,5% en 2025.
Cómo fueron cambiando las proyecciones
La pauta inflacionaria del 10,1% con la que se elaboró el Presupuesto 2026 nunca fue tenida en cuenta como probable por la mayoría de consultores y analistas económicos, acostumbrados a las subestimaciones con las que suelen diseñarse los proyectos, y proyectaron a fines de 2025 una inflación para este año del 20,1%, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central en diciembre.
Más allá de que la expectativa era mayor a la prevista en la elaboración del Presupuesto, se ratificaba el sendero descendente, con 11,4 puntos porcentuales por debajo de la inflación de 2025, un recorrido que se confirmaría en 2027, con una proyección del 12,7%.
Siete meses después, los mismos consultores recopilados en el REM corrigieron sus estimaciones, con un 29,8% para 2026 y 20% para 2027.
Pese a que los pronósticos dejan en evidencia una inflación que casi triplicaría el 10,1% original, al menos podría conservarse la desaceleración anual, con una inflación levemente por debajo del 31,5% de 2025.
De las estimaciones a la realidad
Pero al margen de las estimaciones, la realidad de los primeros siete meses, en base a los datos informados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) revela que en todos los casos el acumulado interanual se ubicó por encima de esa marca: 32,4% en enero; 33,1% en febrero; 32,6% en marzo; 32,4% en abril; 33,2% en mayo; 33,5% en junio y el máximo de la serie en julio, con el 33,8%.
Esos niveles fueron el resultado de la aceleración inflacionaria reflejada en índices más altos que los del mismo mes del año anterior en cinco de los siete períodos, con las excepciones de marzo y abril.
Qué se espera para los últimos cinco meses
La inflación de los primeros siete meses de 2026 asciende al 19,3%, contra 17,3% del mismo período de 2025, aunque el Gobierno cuenta con una ventaja a su favor, ya que las previsiones para los últimos cinco meses anticipan índices inferiores a las de los mismos meses del año pasado.
Los índices fueron del 1,9% en agosto, 2,1% en septiembre, 2,3% en octubre, 2,5% en noviembre y 2,8% en diciembre, con una aceleración sin interrupciones que pasará a ser la base de comparación de los últimos meses de 2026.
En ese sentido, el margen de inflación necesaria para cerrar el año con un IPC inferior al 31,5% es estrecho, pero su cumplimiento no parece improbable, a la luz de la desaceleración iniciada en abril, más allá de la interrupción de julio.
Con un promedio de inflación mensual del 2% entre agosto y diciembre, el año terminaría con un IPC del 31,7%, con lo que se quebraría la tendencia declinante de los dos primeros años de la gestión de Milei, aunque más no sea por dos décimas de punto porcentual.
El objetivo se lograría con un promedio mensual del 1,9%, suficiente para finalizar 2026 con una inflación del 31,1%, cuatro décimas menos que en 2025.
El "número mágico" con el que repetiría el IPC del año pasado sería el de un promedio mensual del 1,97%.
Para alcanzar esa meta, deberán evaluarse varios factores, como la estacionalidad (la carne suele tener incrementos de precios en el último trimestre y diciembre tiene el impacto de las vacaciones), las tarifas de servicios públicos, la aplicación de los ajustes pendientes en los impuestos a los Combustibles y la evolución de la paridad cambiaria, entre los principales.
- Com.Ven.Var. %


