Mirada optimista

Qué dijo el gurú del dólar argentino sobre la inflación y la volatilidad cambiaria

El economista Salvador Di Stefano proyectó una mejora para el segundo semestre y evaluó el panorama financiero rumbo a 2027.

Salvador Di Stefano proyectó una desaceleración de la inflación durante el segundo semestre de 2026 y afirmó que Argentina llegará a 2027 con menor volatilidad cambiaria que la registrada durante 2025. El especialista vinculó esa expectativa a una eventual baja del gasoil, una mejora de las cuentas públicas y un escenario financiero más sólido para los próximos años.

El consultor realizó esas proyecciones durante una entrevista con AM 1190 en la que repasó la evolución de la gestión económica de Javier Milei, evaluó el impacto de los cambios macroeconómicos implementados desde 2024 y analizó las perspectivas financieras de los próximos años.

Cómo evalúa los primeros años de gestión

Di Stefano señaló que el inicio de la administración estuvo marcado por un fuerte ajuste fiscal destinado a revertir el déficit heredado.

"El primer año de gobierno tuvo que llevar adelante un gran ajuste fiscal", afirmó. Según su análisis, la administración pasó de un déficit cercano a los 26.000 millones de dólares a un superávit de 1.000 millones de dólares.

Para el economista, ese proceso permitió mejorar los índices de inflación, estabilizar el tipo de cambio, alcanzar acuerdos con el Fondo Monetario Internacional y captar ingresos extraordinarios a través del blanqueo de capitales.

Sin embargo, consideró que durante 2025 la economía enfrentó nuevas dificultades. Atribuyó parte de la presión cambiaria a las dudas del mercado sobre el resultado electoral y destacó el impacto de un endurecimiento monetario que elevó las tasas de interés.

"Ese ajuste monetario eleva las tasas de interés y afecta el capital de trabajo de toda la economía, especialmente de la pyme", explicó.

El efecto del petróleo y el gasoil

Di Stefano identificó a la suba internacional del petróleo como uno de los principales factores que alteraron el escenario económico durante 2026.

Según detalló, el conflicto bélico iniciado el 26 de febrero impulsó un incremento significativo del precio del gasoil, que pasó de $1.600 a $2.300 por litro, y afectó toda la logística del país. 

A criterio del analista, el combustible ocupa un rol central dentro de la estructura de costos de la producción y el transporte.

"No tengo el número técnicamente, pero sé que es relevante el gasoil porque usted con el gasoil atraviesa todos los negocios de la Argentina", afirmó.

Por qué prevé menos inflación

El titular de la consultora que lleva su nombre considera que la reciente caída del petróleo internacional abrirá la puerta a una reducción del precio interno del combustible.

"Yo creo que el segundo semestre va a ser mucho mejor que el primero", aseguró Di Stefano.

En esa línea, estimó que el valor del gasoil podría retroceder hasta la zona de los $1.800 y provocar un alivio sobre el índice de precios.

"Veo que el índice de inflación va a estar fuerte a la baja. Podés tener inclusive, si en algún mes se da una baja fuerte del gasoil, puede haber un mes de cero", afirmó.

También destacó otros factores que podrían contribuir a una mejora de la actividad económica, entre ellos una cosecha estimada en 170 millones de toneladas y una recuperación gradual de los ingresos laborales.

Qué espera para el mercado interno

A pesar de las perspectivas positivas para algunas variables macroeconómicas, Di Stefano reconoció que persisten dificultades en distintos sectores de la economía real.

El analista mencionó cierres de empresas, debilidad en algunos indicadores laborales y cambios estructurales en los hábitos de consumo.

"La micro está atravesada por un cambio estructural de consumo, de venta de plataformas, en donde el que se adapte va a ir muy bien y el que no se pueda adaptar o no tenga capital para invertir la va a tener complicada", advirtió.

Según su diagnóstico, el aumento de la productividad y la integración económica impulsan un proceso de adaptación que no todas las compañías pueden afrontar con la misma velocidad.

La mirada sobre 2027 y el dólar

Di Stefano consideró que el Gobierno llegará a 2027 con una posición financiera más sólida que la observada durante los episodios de tensión cambiaria de 2025.

"El Banco Central está muy saneado y llega con reservas netas positivas al 2027", afirmó.

Además, sostuvo que la entidad monetaria arribaría a ese período sin instrumentos como las LEFI ni los pases pasivos y con una situación más favorable para enfrentar eventuales movimientos especulativos sobre el mercado cambiario.

"El Banco Central, por ejemplo, llega con el mercado de futuros prácticamente limpio; o sea que, si mañana llega a haber un ataque especulativo, puede vender hasta 9.000 millones de dólares en el mercado de futuros", sostuvo.

También evaluó el frente de la deuda. Según explicó, el Ejecutivo ya solicitó financiamiento a organismos internacionales que podría utilizar como respaldo para nuevas operaciones de crédito.

"El gobierno pidió un crédito al Banco Mundial y al BID de 3.000 millones de dólares. Eso lo va a usar como garantía para pedir 5.000 millones de dólares a bancos", indicó.

Además, recordó que la administración nacional mantiene abierta la posibilidad de renovar compromisos financieros vigentes y alcanzar nuevos acuerdos con organismos multilaterales.

"El gobierno dice que una operación REPO de 6.000 millones de dólares la va a renovar", señaló.

Para Di Stefano, una eventual renegociación con el Fondo Monetario Internacional permitiría afrontar con mayor comodidad los vencimientos previstos para 2027.

"Si consigue esa renovación, ahí tendríamos 18.000 de los 23.000 millones de dólares que vencen", afirmó.

El consultor remarcó que ese escenario diferiría del observado durante 2025, cuando la demanda privada de divisas alcanzó niveles récord.

"Me parece que va a ser de menos volatilidad cambiaria", proyectó.

La relación con Estados Unidos

El especialista también vinculó la estabilidad financiera futura con el respaldo internacional que recibe Argentina. Durante la entrevista analizó el vínculo entre Buenos Aires y Washington y sostuvo que los acuerdos estratégicos exceden a los gobiernos de turno.

"El gobierno americano tiene interés en que los chinos no estén en Argentina ni controlen pasos estratégicos como el Beagle", sostuvo.

El economista recordó además que Argentina cuenta con herramientas financieras disponibles a través de acuerdos internacionales.

"Usted tiene el swap chino de 18.000 millones de dólares y tiene el swap norteamericano, que si usted tiene un problema lo puede activar", afirmó.

Por ese motivo, descartó que eventuales cambios políticos en Washington alteren significativamente el respaldo financiero estadounidense hacia la Argentina.

"Esté Trump, esté Milei, venga un demócrata o cambie de gobierno, los acuerdos con Estados Unidos se van a mantener", concluyó.

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