Cuentas públicas

Un informe del IARAF estimó que el Gobierno deberá profundizar el ajuste para cumplir la meta con el FMI

El estudio proyectó que el gasto primario no indexado tendría que caer más de 6% real en 2026 para sostener el objetivo de superávit fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional.

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal proyectó que el Gobierno nacional deberá profundizar el ajuste sobre el gasto público para cumplir en 2026 con la meta de superávit primario de 1,4% del PBI acordada con el Fondo Monetario Internacional.

El trabajo analizó la evolución de la recaudación tributaria y del gasto público durante el primer cuatrimestre del año y concluyó que, bajo el escenario actual, el gasto primario no indexado debería caer 6,2% real interanual durante 2026.

Según el estudio, mientras las jubilaciones, pensiones, AUH y asignaciones familiares se mantendrían prácticamente en niveles reales similares a los de 2023, el resto del gasto acumularía una reducción cercana al 47% en términos reales en tres años.

La caída de la recaudación y el desafío fiscal

El informe señaló que el Presupuesto 2026 contemplaba originalmente un crecimiento real de 6,7% en la recaudación tributaria y de 6% en el gasto primario, aunque los datos del primer cuatrimestre mostraron una dinámica muy distinta.

Durante ese período, la recaudación tributaria nacional registró una caída real interanual de 6,7%, con retrocesos en ocho de los nueve principales tributos.

El IARAF consideró "de imposible cumplimiento" la meta prevista en el Presupuesto 2026, ya que para alcanzarla la recaudación de los últimos ocho meses del año debería crecer 13,2% real interanual.

Entre los tributos que deberían mostrar mayores incrementos aparecen el impuesto a los combustibles, los derechos de exportación y los derechos de importación.

Frente a ese escenario, el instituto proyectó que la recaudación tributaria nacional cerraría 2026 con una baja real interanual de 2,3%.

Qué ocurrió con el gasto público

El relevamiento también analizó el comportamiento del gasto primario nacional durante los primeros cuatro meses del año.

Allí se observó una reducción real interanual de 3,3%, aunque con fuertes diferencias entre partidas.

Entre los rubros con mayores aumentos se destacaron los subsidios a la energía, otros gastos corrientes y el gasto de capital destinado a provincias. En contraste, las principales bajas se registraron en subsidios a otras funciones, transferencias corrientes a provincias y programas sociales.

El IARAF dividió el gasto primario en dos grandes grupos: el gasto indexado por inflación -integrado por jubilaciones, pensiones no contributivas, asignaciones familiares y AUH- y el gasto no indexado, que incluye salarios, subsidios, programas sociales y otros gastos corrientes. Según el informe, el gasto indexado representó el 55% del total y mostró una suba real interanual de 1,5%, mientras que el gasto no indexado cayó 8,6% durante el primer cuatrimestre.

Los escenarios que proyectó el IARAF

El estudio elaboró además distintos escenarios alternativos según la evolución de los ingresos tributarios.

En el escenario más negativo, si la recaudación tributaria nacional cae 5% real interanual durante 2026, el gasto primario no indexado debería reducirse 10,8% para sostener el superávit fiscal comprometido con el FMI.

En cambio, si los ingresos tributarios crecieran 3% real interanual, el gasto no indexado podría expandirse 6,5%.

El informe también incorporó el eventual impacto de la ley de financiamiento universitario aprobada en 2025 y actualmente judicializada. Según el IARAF, si finalmente se habilita su implementación, el costo fiscal equivalente a 0,23% del PBI debería compensarse mediante nuevos recortes en otras partidas del gasto no indexado.

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