"Es gravisimo"

Vladimir Werning cruzó a quienes justifican "un poco de inflación" y defendió la reforma del Banco Central

El vicepresidente del BCRA cuestionó a los economistas que proponen tolerar una mayor inflación para mejorar la competitividad.

Franco Gutiérrez
Franco Gutiérrez
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El vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladímir Werning, defendió este martes la reforma de la Carta Orgánica impulsada por el Gobierno y salió al cruce de los economistas que en los últimos días plantearon que la Argentina podría recuperar competitividad aceptando una mayor inflación. 

"Se escuchan afirmaciones de que un poco de inflación no es grave. Realmente no tiene más sentido: es gravísimo", afirmó durante una conferencia organizada por la autoridad monetaria de la que fue parte BAE Negocios.

La exposición se produjo en medio del debate que reabrieron distintos economistas sobre el atraso cambiario y la conveniencia de permitir una devaluación acompañada por un aumento transitorio de la inflación para aliviar la situación de algunos sectores productivos.

Sin mencionarlos directamente, Werning respondió a esas posiciones al sostener que la inflación nunca permanece en niveles moderados y que, una vez instalada, desarrolla una dinámica propia difícil de controlar.

La respuesta a quienes proponen tolerar más inflación

En los últimos días, el economista Roberto Frenkel, exprofesor de Javier Milei, sostuvo que la Argentina necesita atravesar "el mal trago" de un tipo de cambio más alto y una aceleración inflacionaria para devolver competitividad a los sectores distintos de las actividades primarias exportadoras.

Por su parte, Miguel Ángel Broda consideró que un dólar más elevado aliviaría parte de los problemas que enfrenta el sector productivo, mientras que Emmanuel Álvarez Agis señaló que una eventual devaluación solo tendría sentido dentro de un programa económico integral.

En la vereda opuesta también se ubicó Ricardo Arriazu, quien volvió a rechazar esa alternativa con una frase que ganó repercusión: "La Argentina pide devaluar el dólar como si el petiso pidiera devaluar el metro".

Sin nombrarlos, Werning cuestionó ese enfoque. "La inflación no es algo que uno controla y puede decir: este año 1%, el año que viene medio. La inflación tiene inercia", sostuvo.

Y agregó: "No es poco grave y no es estable. Con el correr de los años tiene que ser explosiva".

El ejemplo de los $1.000 que terminaron valiendo apenas $2

Para ilustrar el efecto acumulado de la inflación, Werning recordó que entre 2003 y 2023 los precios crecieron alrededor de un 50.000%.

Según explicó, eso significa que $1.000 de comienzos de ese período hoy tienen un poder de compra equivalente a apenas $2, una pérdida del 99,8% del valor real del dinero.

A partir de ese ejemplo, sostuvo que el verdadero costo de la inflación recae sobre las familias y sobre quienes mantienen sus ahorros en moneda local.

El costo de la inflación para las familias y el Banco Central

Durante la conferencia, el vicepresidente del BCRA presentó estimaciones oficiales sobre el impacto económico de más de dos décadas de inflación elevada.

Según los cálculos difundidos por la entidad:

  • las familias argentinas perdieron un patrimonio equivalente a USD 390.000 millones entre 2003 y 2023 por el denominado impuesto inflacionario;
  • el Banco Central sufrió un deterioro patrimonial estimado en USD 553.000 millones, equivalente a alrededor del 85% del PBI.

Werning atribuyó ese deterioro a los distintos mecanismos utilizados para financiar al Tesoro durante las últimas dos décadas.

De acuerdo con la desagregación presentada:

  • USD 116.000 millones correspondieron a Letras Intransferibles;
  • USD 142.000 millones, a Adelantos Transitorios;
  • USD 113.000 millones, a distribución de utilidades contables;
  • USD 43.000 millones, a otros mecanismos de asistencia financiera;
  • USD 138.000 millones, al costo de esterilizar la emisión utilizada para financiar al sector público.


Qué cambia con la reforma de la Carta Orgánica

Werning sostuvo que esos antecedentes justifican la reforma enviada por el Gobierno al Congreso.

Según explicó, la iniciativa busca impedir que el Banco Central vuelva a ser utilizado como una fuente permanente de financiamiento del déficit fiscal.

Entre los principales cambios, mencionó:

  • La eliminación de las Letras Intransferibles como mecanismo de financiamiento al Tesoro;
  • La prohibición de los Adelantos Transitorios;
  • La limitación de la distribución de utilidades únicamente a ganancias efectivamente realizadas;
  • Un fortalecimiento de la independencia institucional del Banco Central para preservar el valor de la moneda.


Al mismo tiempo, el proyecto amplía las herramientas disponibles para intervenir en los mercados secundarios cuando resulte necesario.

"Las familias son las principales víctimas"

Werning insistió en que la inflación no solo deteriora el balance del Banco Central, sino que desalienta el ahorro en pesos, encarece la inversión y limita el financiamiento del sector privado.

"Las familias son las principales víctimas", afirmó al explicar que la emisión monetaria utilizada para cubrir déficits fiscales termina trasladándose a una pérdida del poder adquisitivo y del patrimonio de los argentinos.

En ese sentido, consideró que la reforma institucional deberá complementarse con disciplina fiscal permanente.

"Pensamos que es un buen momento para convertir al Banco Central en una autoridad monetaria efectiva", afirmó.

Y concluyó que la estabilidad no dependerá únicamente de modificar la Carta Orgánica, sino también de sostener el equilibrio de las cuentas públicas.

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