Las voces más conservadoras apuntan que ni la Luftwaffe, la fuerza área alemana que se enfrentó a los aviones ingleses durante la Batalla de Inglaterra, logró silenciarlo. Símbolo de una ciudad epicentro de un imperio ya extinguido, el Big Ben atraviesa por un período de reparaciones que se extenderá hasta 2021. Como consuelo para residentes y turistas, una de las caras del monumento continuará dando la hora exacta gracias a un motor eléctrico, mientras el complejo mecanismo original es sometido al proceso de aggiornamiento pieza por pieza. También, se lo "enciende" extraordinariamente para alguna fecha conmemorativa o fin de año. Aunque todavía mucho para que recupere su funcionamiento habitual.

Mientras tanto, otros famosos íconos del rubro continúan atrayendo las miradas hacia las alturas de sus torres como el reloj astronómico de Praga, una joya medieval. Factor protagónico y diferencial son las figuras animadas que, cada vez que el reloj da las horas, aparecen para hacer el anuncio. En el exterior, cuatro figuras alegóricas flanquean el mecanismo: la vanidad, la muerte, la avaricia y la lujuria. Una simbología que pasa desapercibida para la mayoría de los visitantes es la antigua escala del tiempo de Bohemia, representada por números dorados que se recortan sobre el fondo negro del reloj y que indican las horas desde la una de la madrugada, y no desde medianoche como em el resto de Occidente.

Creen los muniqueses habittar la principal ciudad del mundo y en ninguna otra parte de la capital política y económica de Baviera se percibe mejor ese sentimiento que frente al Neus Rathaus (Nueva Municipalidad). Desde una de sus torres se tiene una vista inmejorable que tiene como referencia el perfil del estadio olímpico (1972). Su fachada eatá decorada por numerosas esculturas, además del Glockenspiele, un reloj conformado por 43 campanas y figuras mecánicas que recrean escenas históricas de la ciudad. Esta preciosa estructura se activa a diario a las 11, 12 y 17 horas, ofreciendo diversas melodías de época.

La torre del reloj (Torre dellorologio en italiano) ubicada en el lado norte de la plaza San Marco, es uno de los edificios más originales de la arquitectura veneciana del Renacimiento. Montado entre los años 1496 y 1506, la enorme esfera azul y dorada no sólo marca las horas, sino las fases de la luna y el zodiaco. En sus tiempos ilustraba a los navegantes para que siguieran los movimientos de las mareas y analizar cuáles eran los mejores meses para zarpar.

Es cierto que al lado de semejantes prodigios, la torre del reloj de la Puerta del Sol puede resultar un tanto discreta y hasta sin gracia. Pero para los madrileños, ostenta la fuerza de la tradición, cuyas campanadas de las 12 de la noche del 31 de diciembre indican la tradicional toma de las doce uvas. Desde 1962, sin faltar un año, la ceremonia ha sido televisada a todo el país.

El más joven de esta incompleta lista, existe solo desde 2004, año en el que Hungría entró a la Unión Europea. El Reloj de Arena de Budapest, moldeado en granito y vidrio, resulta casi una invención borgena pero cuenta solo los años y se monitorea por computadora.