La presencia del jefe de Gabinete, Marcos Peña, ante los diputados renovó la puja oficialismo-oposición, pero mostró una renovada convergencia del peronismo. El jefe del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, saltó para defender al líder del Frente Renovador, Sergio Massa, atacado por Peña por sus ausencias cuando fue jefe de Gabinete. Las diferentes vertientes del peronismo comenzaron a afinar el olfato para graduar la distancia que tienen que mantener de la Casa Rosada cuando aparecen las zonas resbaladizas de la economía. A pesar del optimismo a toda prueba del jefe de Gabinete sobre la proyección de inflación descendente, la inexistencia de lluvia de importanciones, el achicamiento del déficit y otros tópicos se pueden contraponer datos. En 2017 el déficit de la balanza comercial argentina fue récord y las importaciones crecieron 19% contra 0,9% de las exportaciones. Uno de los agujeros negros que la economía macrista no termina de resolver.