Hay un sector de la sociedad que define el voto camino al cuarto oscuro. Hay un sector de la sociedad que nunca revela su voto, ni antes en las encuestas ni después si no le gusta el oficialismo. Y entre unos y otros están los que lo tienen bien definido ya sea por ideología o tradición. Todos, sin embargo, están en mayor o menor medida bajo la permanente presión de los medios y, como nuevo y cada vez más significativo, de las redes sociales. En el caso de los medios, el rol está asociado a la canalización de la información bajo el prisma del periodista o de la empresa periodística. Analizar la realidad bajo una formación o un interés. En el caso de las redes, la interacción es más compleja: no son sólo ciudadanos emitiendo opiniones sino que influyen las estrategias de comunicación política y la incorporación de trolls. Toda esa acción es la que termina definiendo la influencia sobre el humor social. El domingo, las urnas reflejarán el nivel de confianza en una gestión, pero también quiénes fueron más inteligentes para incidir sobre la voluntad del votante.