El radicalismo marcará hoy el punto de distancia que tiene con el Gobierno. Un sector de los convencionales, encabezados por el presidente, Jorge Sappia, propuso alejarse de la alianza Cambiemos para generar un nuevo frente electoral, lejos del macrismo y del kirchnerismo. “La mayoría de la sociedad argentina no quiere reproducir la experiencia vivida hasta diciembre del 2015 ni continuar por el camino iniciado desde entonces”, señalaron en una carta abierta difundida el fin de semana. El radicalismo “antigrieta” da un nuevo guiño a favor de la postulación de Roberto Lavagna, y es un dolor de cabeza doble para el Gobierno. Lavagna es el candidato presidencial que tiene más posibilidades de arrastrar un porcentaje del electorado que, si no estuviera, se inclinaría por Macri. Y exhibe una vez más un punto de fricción interno luego de que la UCR reclamara la candidatura a la vicepresidencia o una PASO. En la Casa Rosada ya les advirtieron: si quieren una PASO será también para la lista de diputados y senadores. Y que se dirima ahí, por porcentajes, cuántos radicales entrarán a las listas.