Con una tasa de interés que podría aumentar a partir de mayo si la inflación no se tranquiliza, al mercado sólo le resta elegir si invertirá en Leliqs, Lebacs o Letes. El primer indicio del pulso del mercado después de la conferencia de ayer de Sturzenegger lo darán hoy los vencimientos de las Lebacs, los cuales alcanzan los 586.600 millones de pesos y se emiten a un máximo de 252 días. La segunda señal será la próxima licitación de Letes en pesos, con la que el Gobierno intenta reducir el stock de Lebacs y que vence en 182 días. La tercera llamada es para las Leliqs: letras de liquidez introducidas en enero, hechas para los bancos y que se colocan a siete días. Un universo bursátil en donde, pese a la amplia oferta de teorías económicas y financieras, todavía parece estar dominado por la poco académica y muy criolla ley de la L, donde lo más corto en apariencia parece ser siempre lo más rentable al final.