El temario de discusión que atravesará las jornadas de reunión de los ministros del G20 dice algo pero no todo. Sucede que más allá del debate sobre el sistema impositivo global, el futuro del trabajo y la situación de las criptomonedas que conforman los tres ejes centrales, el encuentro se produce con el trasfondo de una guerra comercial en ciernes que tiene como protagonista al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su decisión de imponer aranceles a la importación de aluminio y de acero, y la fuerte resistencia de los países de la Unión Europea.

En ese contexto de intereses colosos, Argentina quiere incluir la promoción de la inversión privada para las obras de infraestructura, los PPP que vienen siendo su caballito de batalla. Una insistencia que sostiene aún cuando los proyectos de Participación Público Privada han tenido un fracaso estrepitoso -y costoso- en otras partes del mundo desarrollado como España y Gran Bretaña.