Taxis manejados por robots y computadoras que eliminan la congestión vehicular podrían aparecer antes de lo que piensa después de que algunas de las mayores compañías tecnológicas aceleraran el ritmo de los acuerdos que darán paso a las "ciudades inteligentes" del futuro.

En 2017 se firmaron 35 acuerdos entre empresas de tecnología y grandes metrópolis para trabajar conjuntamente en proyectos, frente a los ocho del año anterior, según un informe de Bloomberg New Energy Finance. La empresa matriz de Google, Alphabet, y la minorista en línea china Alibaba figuraron entre las firmas involucradas.

A medida que los teléfonos inteligentes y las computadoras penetran cada vez más la vida cotidiana, los gobiernos estudian cómo pueden usar la tecnología para mejorar la vida en las ciudades, mientras que las empresas buscan nuevas formas de ganar dinero. Cerca de la mitad de la población mundial vive actualmente en áreas urbanas y es probable que esa proporción aumente a 60 por ciento para 2030, según la Organización Mundial de la Salud.

"Hoy no existe una ciudad inteligente", dijo Gordon Falconer, director global de ciudades inteligentes de Schneider Electric SE. "Pero hay ciudades como Ámsterdam, Barcelona y Singapur que han elaborado una estrategia para seguir mejorando y que están muy avanzadas en el proceso".

El foco en el transporte

Las ciudades más grandes del mundo tienen la mayoría de los empleos, y a medida que más personas se mudan para mejorar su propia suerte, se van concentrando en espacios más pequeños. El transporte está surgiendo como un importante punto de fricción que contribuye tanto a la congestión como a la contaminación.

"Cuando tenemos congestión, cuando tenemos perturbación, estas interfieren en la capacidad de las ciudades y los países para aprovechar el talento que tienen", dijo Ed Manley, profesor del programa de ciudades inteligentes y análisis urbano de University College London. "El transporte es fundamental para gran parte de lo que hacemos". Está surgiendo una gama de soluciones, desde la reducción de la cantidad de conductores en las vías con el transporte compartido hasta la fabricación de vehículos eléctricos más limpios.

A fines de 2017 había 600 millones de usuarios en aplicaciones de transporte como Uber Technologies y Lyft, según el informe. Ese servicio no existía hace unos años. Los Emiratos Árabes Unidos anunciaron que comprarán a Tesla 200 automóviles con software de piloto automático. Una cuarta parte de ellos se destinará a un servicio de taxi autónomo.

Cisco Systems Inc. está trabajando con nueve ciudades en tres continentes, desde Las Vegas hasta Astaná, capital de Kazajstán. La empresa está haciendo cálculos para tratar de reducir los embotellamientos que mantienen a millones de personas atrapadas en el tráfico durante horas todos los días.

Las ciudades inteligentes son con frecuencia empresas multimillonarias. Arabia Saudita anunció recientemente un plan para construir una ciudad completamente nueva a la que llamará NEOM, que según dijo estará completamente alimentada por energía renovable y contará con drones y vehículos autónomos a un costo de u$s500.000 millones.

Alphabet está comenzando trabajar en el nicho. Eligió Toronto, la ciudad más grande de Canadá, para un proyecto piloto en octubre.

Alibaba se está enfocando en la infraestructura digital para su asociación con el gobierno de Macao, ciudad china conocida por sus deslumbrantes casinos. Está construyendo una red de transporte inteligente que vinculará el tráfico por carretera, agua y aire e instalará programas de computación en la nube para el gobierno municipal.

Imágenes futuristas que podrían hacerse realidad en un abrir y cerrar de ojos.