La meteorología le está dando malas noticias a Argentina. Por la prolongada sequía que afecta a la zona núcleo se calcula que el Gobierno deja de recaudar u$s1.500 millones por derechos de exportación (retenciones). Es casi el monto de saldo negativo que registró la balanza comercial en los dos primeros meses del año. Los datos para explicar ese desbalance vuelven a colocar en un protagonismo estelar a las importaciones. Un informe de la consultora Abeceb destaca que el aumento es por volumen de productos importados, ya que la variación de precios fue sólo de 0,7%. En ese contexto, el planteo del presidente Mauricio Macri respecto de que “Argentina no supo tener un modelo de crecimiento, un modelo de inserción en el mundo” parece mostrar su cara menos amigable. Entre la falta de agua en el campo y la demora en el aluvión de inversiones pronosticado por el oficialismo la única lluvia, por ahora, es la importadora.