“Colapso del modelo económico imperante.” Con esa frase, el Gobierno acompañó el proyecto de Ley de Sostenibilidad de la deuda que ingresó ayer al Congreso y que se espera que se trate la semana próxima, en sesiones extraordinarias. El mensaje lleva la firma del presidente Alberto Fernández, del ministro de Economía, Martín Guzmán, y del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. En solo tres párrafos resumen el descalabro financiero derivado del endeudamiento. Allí mencionan que en el Gobierno de Macri se incrementó “significativamente su nivel de deuda pública, fundamentalmente denominada en moneda extranjera y sometida a jurisdicción externa”, sin mejorar la generación de divisas y de producción para cumplir con el pago de los compromisos. No es pura retórica. Es una forma de plantear la responsabilidad del macrismo en la crisis y forzar el compromiso de apoyo a la ley. El oficialismo quiere una votación exprés antes de que Guzmán se cruce con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, el 5 de febrero. Con el mazo dando y al Pro invocando.