El campo, como muchos sectores de la economía, diseña sus estrategias cuidadosamente para perder lo menos posible en el corto plazo y, sobre todo, para no hipotecar su futuro para lo que viene después del 10 de diciembre. Ayer los dirigentes agrarios lograron un compromiso del presidente Macri de no tocar las retenciones aunque saben perfectamente que ese compromiso deberán refrendarlo en poco tiempo con el casi seguro (salvo un milagro para el actual Gobierno) próximo presidente: Alberto Fernández. Por eso, no extraña que el candidato del Frente de Todos ya se haya contactado con los referentes de la Mesa de Enlace para hablar de segmentación, un concepto que divide opiniones. La principal premisa de Alberto es no cometer el mismo error en el que incursionó, en el pasado, su compañera de fórmula. En 2008, Cristina apuntó sus cañones contra todo el sector en bloque pero ahora el exjefe de Gabinete buscará debilitar al campo cerrando acuerdos por separado.