Biológicamente las personas están preparadas para dormir un tercio de sus vidas. Sin embargo, la vida moderno genera múltiples trastornos del sueño con consecuencias que influyen no deben ser desatendidas ya que inciden en nuestra salud pero también en nuestro rendimiento intelectual.

Aumento de la creatividad y la memoria, fortalecimiento del sistema inmunológico y pérdida de peso son algunos de los beneficios de dormir bien, afirmaron especialistas consultados por Télam, que alertaron que "cuatro de cada diez argentinos sufren alguna patología del sueño".

"Dormir mal puede tener importantes consecuencias, ya que durante el estado de sueño se generan procesos homeostáticos o de autorregulación", explicó la neuróloga Stella Maris Valiensi con motivo del Día Mundial del Sueño, que se conmemora cada 15 de marzo. La especialista en Medicina del Sueño detalló que "en la primera mitad de la noche se eleva la secreción de hormona de crecimiento y antes de despertar se secreta cortisol, hormona que provee la energía necesaria para afrontar el estrés del día que comienza", agregó. Según Valiensi, más de la mitad de la población tiene "la sensación de dormir mal".

Epidemia

Los trastornos del sueño constituyen una epidemia global que amenaza la salud y la calidad de vida del 45% de la población mundial. Si bien el buen descanso es importante a todas las edades, en la adolescencia se vuelve clave.

El Doctor Daniel Pérez Chada, director de la Diplomatura en Medicina del Sueño de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral que comenzará a fin de mes, reflexionó sobre la importancia de las horas de sueño en el aprendizaje, tanto de alumnos como de los docentes. "Los adolescentes obtienen menos horas de sueño que las necesarias para garantizar el adecuado descanso. En niños y adolescentes, funciones cognitivas superiores tales como la creatividad verbal y el pensamiento abstracto son afectadas negativamente por la restricción de las horas de sueño nocturno", resaltó.

El estilo de vida actual desafía en parte a la regularidad del sueño, principalmente por el uso creciente de los dispositivos electrónicos, que activa la atención y el alerta. Un hábito que es necesario reducir para aprender lograr un sueño reparador en brazos de morfeo.

Consejos

  • Horarios fijos: el reloj biológico funciona mejor con rutinas.
  • Hacer deporte: es importante que el desgaste de energía se realice por la mañana o por la tarde, pero no cerca del horario de sueño.
  • Anotar los pendientes: puede ayudar a sacar esos temas en la cabeza y lograr la tranquilidad mental.
  • No tomar: café ni bebidas con cafeínas después de la merienda.
  • Cenas ligeras: se recomienda cenar 2 horas antes de acostarse y evitar alimentos que causan indigestión.
  • Acostarse: sólo cuando se tiene sueño.