La industria atraviesa uno de los peores momentos en la historia del financiamiento productivo. A la baja relación que existe entre el PBI y el crédito destinado a la fabricación nacional, la restricción impuesta por la política monetaria generó un ahogo para la actividad que provocó un malestar constante entre los dueños de las fábricas. Esta situación fue alertada ayer mismo por la UIA en el medio de un informe que muestra una nueva caída de la actividad general y una contracción del 22,4% en los créditos a las pymes. Casi al mismo momento, el ministro de Producción, Dante Sica, agasajaba a periodistas y sorprendía: “Entregaremos un crédito de $300 millones a una tasa del 5%”. Inmediatamente aclaró que se trataba de un chiste y dejó sin título a los diarios. Lo llamativo fue el discurso, cuando anunció que los brindis se repetirán durante los próximos cuatro años, confiado en la reelección de Mauricio Macri y su permanencia en la cartera productiva. Siempre con una gran sonrisa.