Podría pensarse que está en alguno de los distritos más sofisticados y exclusivos (y requeridos) de grandes urbes como Nueva York, Londres, Pekín o Tokyo, pero el metro cuadrado más caro del orbe se halla en la pequeña localidad francesa de Saint-Jean-Cap-Ferrat, ubicada en Costa Azul, entre las ciudades de Niza y Mónaco. Está a 950 kilómetros de París, tiene una superficie de apenas 2,5 kilómetros cuadrados y, según el último censo, habitan allí solo 1.895 almas (contando un alma por habitante, según acuñó la ironía del escritor francés Julio Verne).

Es lo que certifica el ranking realizado por la inmobiliaria alemana Engel & Völkers, en el que se destacan las zonas más lujosas en el mundo para comprar vivienda: Cap-Ferrat ocupa el Top. No es para menos, allí tuvieron o mantienen su vivienda estrellas como Charles Chaplin y Mick Jagger, y con vecinos así...

"El mercado residencial en las áreas analizadas por Engel & Völkers apenas muestra dependencia de la situación económica del país, ya que la demanda internacional en este segmento premium es muy elevada. Cada vez más inversores, especialmente de Europa del Este y Asia consideran comprar propiedades de lujo como una inversión segura", precisó Christian Völkers, presidente y consejero delegado de la firma.

El cofundador de la compañía Microsoft, Paul Allen, compró una villa de 2.500 metros cuadrados hace unos 25 años en Cap Ferrat por alrededor de 15 millones de euros. Hoy esta propiedad puede costar hasta veinte veces más.

En el mismo paisaje se levanta la lujosa villa, que ostenta el precio más alto del mercado de lujo. Consta de 14 hectáreas de terreno y fue construida en el año 1830. Con espectaculares jardines que tienen más de 15.000 tipos de plantas y 20 invernaderos con vegetación exótica, está tasada en un billón de euros.

Claro que hay otras necesidades detrás de esas inversiones inmobiliarias. El metro cuadrado en los emporios financieros de Singapur o Mumbai también cotizan en alza por la necesidad de espacio y la creciente demanda. En tanto, urbes cosmopolitas de refinado encanto como París o Londres no bajan los precios. Pero el glamour influye de manera más significativa en Mónaco, donde hay que desembolsar 1, 3 millones de euros por unos 17 metros cuadrados como máximo.