La delicada situación financiera del país, agravada tras las elecciones primarias, llevó el Gobierno anterior a reperfilar el pago de Letras en pesos y dólares. La gestión actual re-reperfiló el tramo en moneda extranjera y la provincia quiere hacer lo mismo con el capital del bono BP21. La máxima del general Perón de “desensillar hasta que aclare” también puede adecuarse a la coyuntura: no pagar deuda al menos por dos años hasta que la economía crezca.

Es que el endeudamiento masivo de Cambiemos y la liberación total del mercado cambiario hicieron estragos en la macroeconomía, a tal punto que los intereses se convirtieron en una carga demasiado pesada para los hombros de un país cuya producción ha ido en retroceso casi ininterrumpido desde 2015. Salir de este atolladero será la premisa que guiará la reestructuración que autoridades nacionales y bonaerenses quieren llevar adelante de forma voluntaria, para lo que necesitan una aceptación de alrededor dell 70% de los acreedores que hasta hoy, parece difícil de alcanzar, en esta dinámica de reperfilamiento sin fin.