Es uno de los 100 hombres más ricos del Planeta. Administrador de Fondos de Inversión, filántropo, amante del arte, experto jugador de poker y centro de la mayor investigación sobre Inside Trading (uso de información privilegiada) de la historia, la figura de Steve Cohen no pasa desapercibida en el ecosistema de Wall Street. En 2018, el magnate prepara su regreso al mercado.

La historia de este pez gordo de las Finanzas captó la atención de una periodista del New Yorker, que plasmó con buena pluma y ritmo de novela de thriller los detalles de esa larga cacería encarada por la justicia de los Estados Unidos que llevó siete años. El libro se llama "Black Edge: Inside Information, Dirty Money, and the Quest to Bring Down the Most Wanted Man on Wall Street" (Penguin Random House) y fue elegido como uno de los 10 mejores del año por el New York Times.

La escritora Sheelah Kolhatkar relata cómo se forjó el poderío este exitosísimo inversor, mostrando al mismo tiempo la influencia que conquistó a lo largo de las últimas décadas esta nueva clase de financieros billonarios, colosos imparables del mercado, que labran sus propias reglas. Hasta que la justicia lo puso en la mira, este mago de las inversiones, dejó huella con su estilo personal, de apuestas cortas y arriesgadas.

Cohen, de 61 años, tercero de siete hermanos, se formó en Wharthon, una de las más prestigiosas escuelas de negocios del mundo, y lanzó SAC Capital en 1992. La empresa se transformó en un imperio de u$s15.000 millones. Pero los vientos cambiaron un poco en 2013 cuando la Security Exchange Commission lanzó acusaciones de Insider Tradiding (no recibió cargos él personalmente de cometer estos delitos) contra la firma, que se declaró culpable, debió pagar una multa record de u$s1.800 millones, y cerró. Desde entonces estuvo administrando su fortuna a través de su oficina familiar (Point 72 Asset Management, que obtuvo rendimientos de al menos 10% este año) porque además se le prohibió gestionar durante dos años dinero que no fuera propio. En enero de 2018 se levanta esa veda y ya se habla de su reaparición en el negocio de los hedge funds el año próximo.

Niño rico

Leyenda en Wall Street, con sus artilugios, aciertos y caprichos, su fuerte personalidad inspiró detalles del personaje de Bobby Axelrod de la serie de Netflix Billions (interpretado por Damian Lewis, a quien se vio también en Homeland). Diarios y revistas dieron cuenta de los excentricos "juguetes" de este inversor cuya riqueza neta se estima en u$s12.100 millones según el Bloomberg Billionaires Index. Amante del arte, atesoró una costosa colección que se calcula en u$s1000 millones y cuenta con piezas de Pablo Picasso (incluida una escultura con la figura del artista español realizada por Maurizio Cattelan), Jasper Johns, Damien Hirst, Andy Warhol y Jeff Koons. Business Insider menciona en la lista de antojos que Cohen gastó una vez $100,000 para hacer que la estrella de la cocina Guy Fieri pasara el día con él, compró un 4% de participación en el equipo de los Mets por u$s20M y adquirió por u$s8 millones un tiburón de más de cuatro metros preservado en formol, el famoso trabajo del artista Damien Hirst "The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living". Posee ademásuna mansión de 10.000 metros cuadrados en Greenwich, Connecticut, con pista de hielo y hasta se rumoreaba que en el terreno de su casa tiene un cerdo tatuado.

El libro de Kolhatkar, que se vende en Amazon, revela las zonas grises de Wall Street y despierta preguntas. Invita, con ritmo de novela de suspenso, a seguir el pulso de esa implacable investigación y su peculiar protagonista.