Amado por unos, odiado por otros, el verano se hace sentir y no admite demasiados puntos medios. Las altas temperaturas inciden también en el humor y, en consecuencia, los vínculos en el espacio de trabajo pueden verse afectados.

Aecco Argentina, filial local de la empresa líder en consultoría integral en Recursos Humanos, realizó un estudio sobre los problemas de convivencia que existen en la oficina, el cual arrojó que 4 de cada 10 empleados afirma que el clima laboral empeora durante el verano. El calor, el transporte, la mayor irritabilidad y el aire acondicionado son los factores mencionados para explicar este giro estacional.

La disputa frío-calor: el 29% no se pone de acuerdo con los compañeros por el aire

De todas formas, más de la mitad de los argentinos (52%) afirma tener un clima laboral bueno, mientras que un 24% lo califica como regular, un 19% cómo excelente y un 5% cómo malo.

Temas sensibles

Al consultarles cuá- les son los aspectos que generan más discusiones en el trabajo, la mayoría (52%) tiene problemas con los horarios de llegada y salida. En tanto, otro 29% no se pone de acuerdo con el aire acondicionado, una clásica fuente de tensiones y peleas.

Mientras para un bando es Siberia, para otro sigue haciendo un calor infernal. Es difícil ajustar el termómetro en la oficina. El 29% admite que no se pone de acuerdo con los compa- ñeros, mientras que un 46% llega a un acuerdo sin generar conflicto, y un 25% no tiene opción ya que cuenta con aire acondicionado centralizado.

Otros temas destacados de debate son el calentar la comida, (especialmente la que tiene feo olor), la música, los ringtones de los celulares y “¿Quién hace café?”, ya que el que lo termina, no lo prepara para el compañero siguiente.

Según los encuestados, en general la hora de almorzar no resulta un tema de conflicto, el 29% ya tiene turnos preestablecidos, el 28% tiene un solo turno donde almuerzan todos juntos, otro 25% lo arregla en el momento, el 15% come en el escritorio, y sólo un 3% admite que existen disputas con los horarios y turnos.

Mientras el termómetro escala, habrá que juntar paciencia y poner paños fríos algunas de estas discuciones para mejorar la rutina.