La incertidumbre sobre la economía local, con una recesión que podría extenderse más de lo previsto y con pocas certeza respecto a que el Gobierno resuelva sus necesidades de financiamiento de mediano plazo -incluso con la ayuda del Fondo Monetario Internacional- potenció la ola de ventas que en las últimas ruedas azotó a todos los mercados emergentes y desplomó a las acciones argentinas hasta llevarlas a su mínimo en dólares desde octubre de 2015. La noticia, lejos de ser una señal de entrada para comprar títulos a precios de remate, expone la fragilidad con la que se encuentra el mercado local de cara a una turbulencia externa que promete seguir impactando sobre los precios.

El Merval Argentina, que incluye a todas las empresas listadas en el Merval salvo a Tenaris y Petrobras, quedó el viernes por debajo de los 870 puntos, el mismo nivel que alcanzó en octubre 2015 después de los comicios electorales que abrieron la puerta a un ballotage entre Mauricio Macri y Daniel Scioli. "Hoy ya nos encontramos por debajo de los valores que cargaban con la euforia y expectativa del gobierno actual", destacó en su informe de research semanal la consultora Delphos Investment. Luego, señala, hubo un fuerte cambio de escenario tanto a nivel local como internacional. Puertas adentro, la devaluación redefinió el panorama: "expectativas de crecimiento futuras, tasas de inflación y objetivos de déficit fiscal", enumera. En el ámbito externo, "un dólar que sigue implacable su camino al alza y con ella, la fuerte salida de flujos de emergentes".

"Nuestro escenario base es negativo. En un contexto externo malo para emergentes, si no hay señales que muestren que la Argentina no necesita volver a los mercados financieros, vamos a seguir viendo caída. No estamos en un equilibrio y Argentina necesita sí o sí entre 20.000 y 30.000 millones de dólares hasta fin de 2019. Por eso, no estamos recomendado asumir riesgo argentino", explicó en diálogo con BAE Negocios Santiago López Alfaro, socio de Delphos Investment.

En la misma línea se mostró Sabrina Corujo, jefa de research de Portfolio Personal. "Nosotros somos bastante cautos sobre reposiciones, puede haber una mayor corrección. Más allá de que tengas en algunos momentos oportunidades de compra o rebote, nos mantenemos cautos y estamos recomendando tener posiciones conservadoras", explicó la economista, y agregó: "vamos a ver que sucede en la semana con la licitación de Lebac y el comportamiento de los bonos".

Ambos coinciden en que el desplome de la lira turca fue uno de los principales detonantes de la desarme de activos locales, pero aseguran que las dudas respecto a la economía local agravan la situación respecto al resto de emergentes. "Creo que esta vez sí hubo un comportamiento en gran parte de apego a la crisis externa, porque Argentina tiene muchos puntos en común con Turquía. Pero el tema es que este contexto encontró al mercado local débil, tras la investigación por los cuadernos, que no es algo que beneficie al mercado de corto plazo", señaló Corujo.

Para López Alfaro, el impacto del caso de corrupción afecta de manera directa no sólo en las futuras emisiones de deuda sino también las líneas de préstamo sindicados de los bancos del exterior hacia empresas locales. "Para mi eso se corta, se friza. Muchas de esas líneas tienen cláusulas de lavado de dinero y de corrupción que los hace caer. De la poca plata que entraba para inversión (en energía y obra pública), ahora se va a frenar", sostuvo.

Respecto a la oportunidad en los activos locales tras el desplome el socio de Delphos Investment fue contundente. "Creemos que en este contexto hay que comprar acciones sólo si están regaladas y no nos parece que estén regaladas. Están baratas, pero no regaladas. Pueden seguir cayendo y preferimos que rebote y comprar sobre lo seguro", sentenció.