“Transversalidad de lo irracional”. Así definió el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, la coincidencia de sectores opositores contra el proyecto de reforma del cálculo de ajuste previsional. Es una constante de las últimas semanas que el elenco ministerial se dedique más al agravio que a las explicaciones. Si la ley que hoy intentará debatir Diputados es nodal para reducir en 80.000 millones de pesos el déficit y allanar el camino a la lluvia de inversiones, es esperable también que puedan comunicarlo. En cambio, hubo frases despectivas hacia la oposición y fuertes presiones a los gobernadores para que pongan la cara para garantizar una votación en una cámara sobre la cual tienen menos influencia. La acción de los últimos días pareció más la de un gobierno que quiere imponer una mayoría que no tiene, que la de un oficialismo racional que necesita consensos. Como si estuviera frente a un espejismo o una realidad distorsionada del poder que le dieron los votos del 22 de octubre.