Los empresarios están comenzando a agilizar los recálculos de costos y ya proyectan sombras sobre lo que resta del año. Los contratistas de obras públicas dieron el primer paso reclamando que se utilice un precio sostén del asfalto o que directamente se congele para garantizar el inicio de los PPP. En el Gobierno comienzan a decir que “siempre hay una renegociación de precios” antes de que empiece a ejecutarse la obra, lo que vaticina un incremento del ya costoso sistema de Participación Público Privada. El aumento del petróleo también le pegó a una de las joyas que quería pulir el Gobierno de Mauricio Macri: Aerolíneas Argentinas, que, contra todo el plan que anunció el ministro Guillemo Dietrich en enero (de este año, no hace tanto), tendrá que mantener los subsidios. Otra marcha atrás. Ahora llegó el turno de las alimenticias de sentir el sacudón. Energía, peajes, combustibles y devaluación, el combo que todos miran mientras le dan al F5 de las planillas de Excel.