El mecanismo del "miedo a quedarse afuera" (Fear of Missing Out o FOMO, por sus siglas en inglés) impulsa el apetito por los eventos: casi 7 de cada 10 (69%) de los nacidos en la generación del milenio tienen FOMO.

En un mundo donde las experiencias de vida se transmiten a través de los medios sociales, el miedo a perder alguna oportunidad lleva a la generación del milenio a mostrarse, compartir e involucrarse.

De esta forma, surge la fuerza motriz que está detrás de la economía de la experiencia.