"El que no cree en sí mismo, miente siempre" afirmaba Friedrich Nietzsche hace más de 140 años en su obra Así habló Zaratustra: un libro para todos y para nadie. Pero a pesar que la sentencia del filólogo germano no estaba pensada para la política o la economía, podría aplicarse bastante bien a la actualidad argentina, donde producto de la falta de confianza -interior y exterior- de consumidores y hombres de negocios, aún no repuntan del todo el consumo y las inversiones. En este contexto, la molestia de muchos funcionarios del Gobierno se convierte en enojo cuando afirman que varios hombres de negocios "mienten" al prometerles desembolsos a corto plazo que después no llegan, o cuando leen en mediciones del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de la Universidad Di Tella que en febrero cayó 3% con relación a enero último, dato que se torna aún peor cuando se observa el subíndice de Situación Personal del ICC, que retrocedió 6% en el mismo período. Cólera oficial que debería ser más leve, más si se quiere lograr confianza entre los que todavía, a pesar de los esfuerzos, no creen.