Reúne a los mayores jugadores del negocio de la dulzura en todo el mundo, sirve de marco a innovaciones y novedades en el rubeo y marca tendencia. La mayor feria industrial de golosinas, la "ISM" se lleva a cabo por estos estos días en Colonia (Alemania) con protagonismo de productos que apuestan por los sabores exóticos, el consumo vegano y los dulces sin azúcar.

Unos 1.660 expositores de 73 países ofrecerán durante cuatro días las novedades en la producción de golosinas y alimentación dulce, con una creciente variedad de productos libres de lactosa, bajos en grasas y con edulcorantes alternativos.

También hay productos reducidos en sal, de producción sustentable, compuestos de frutas y sabores naturales.

Entre los alimentos exóticos destacan chocolates hechos a base de algas marinas, papel comestible en forma de billetes y mezclas agridulces, como chips de ananá al curry.

Están presentes empresas de Argentina, Brasil, Ecuador, México y España, que ofrecerán productos elaborados y materia prima como cacao, azúcar y especias.

Como en todos los eventos de este tipo, la ISM se considera la plataforma de negocios y de comunicación más importante del sector. Con esa premisa, se reúnen participantes de toda la cadena de comercialización, es decir, pequeños y grandes proveedores con empresas multinacionales e inversores. Los visitantes de la feria tienen la oportunidad de establecer contactos, además de recoger ideas y aportar creaciones que aseguren el futuro del sector. La oferta de la feria se completa con la celebración de diferentes eventos y foros, como el "New Product Showcase", para nuevos productos; o el "Innova Market Insights", de tendencias.

Incluso, desde 2014, tiene lugar la entrega de premios de los "ISM Awards", con los que se valoran los méritos extraordinarios de la industria.

Chocolates con los más diversos sabores y en las variedades más aventuradas son algunas de las novedades de la presente feria edición.

Reservados para paladares valientes, hay chocolates con sabor a chile (picante). Por un lado, crece la predilección por el clásico chocolate negro y, por el otro, la creación de mezclas "locas" tienen gran recepción, precisó la vocera Christine Hackmann.

Por razones obvias, hay una restricción con la que no todos están de acuerdo: no se admiten niños menores de 12 años.