Es el evento del año para quienes siguen las andanzas de la realeza en el mundo. El próximo 19 de mayo, en el Reino Unido, el principe Harry y la actriz estadounidense Meghan Markle tendrán la boda de sus sueños y millones de personas en todo el mundo los verán dar el sí. Será un casamiento costoso (se estima que se gastarán 32 millones de libras) pero que representará también ingresos millonarios para las arcas británicas y para la corona.

Junto con los ingresos por turismo y televisación, el merchandising tendrá protagonismo en las recaudaciones. El fervor por los novios podrá canalizarse comprando memorabilia para todos los gustos y presupuestos.

Aunque parezca un artículo muy de plebeyos, como parte de la colección oficial, ayer salió a la venta el paño de cocina oficial conmemorativo de la boda, con la previa autorización de los contrayentes. El trapo, que se puede adquirir "online" o en las tiendas oficiales de la Familia Real británica, es de color azul, con las iniciales de los novios bordadas en dorado, 100 % de algodón y cuesta 9,95 libras ($286).

Además del artículo de cocina, que mide 74 x 48 centímetros, también se anunció que saldrá a la venta un corazón de tela decorativo para recordar el enlace real, que tendrá lugar en el Castillo de Windsor (oeste de Londres). Además de las iniciales M (Meghan) y H (Harry), el artículo tiene bordadas las banderas del Reino Unido y Estados Unidos para celebrar la hermandad de los países de origen de la pareja.

Una caja de galletas de mantequilla por 5,95 libras ($172), un plato con las iniciales pintadas por 49 libras ($1409) y un vaso de cristal por 17,95 libras ($517) también pueden comprarse a partir de ayer, según indicó la agencia EFE.

A finales de marzo ya se había puesto a la venta una colección de porcelana que comprende una taza de miniatura por 19,95 libras (), otra de tamaño normal por 25 libras ($719), un pastillero por 35 libras ($1006) y una jarra de metal por 39 libras ($1121).

Los recuerdos del enlace fueron diseñados por la Royal Collection Trust, la organización que gestiona el patrimonio de la familia real británica, y los beneficios de su comercialización se destinarán a su mantenimiento. Pero no sólo las versiones oficiales serán un negocio dorado. Las casas de souvenirs tienen sus propias propuestas y los grandes almacenes de lujo Fortnum & Mason han creado desde un té de edición limitada ("la magnífica combinación conjuga menta de cultivo inglés y americano", explican) hasta una línea de porcelana fina. La empresa Halcyon Days lanzó cuatro colecciones.

Según un informe de la consultora Brand Finance, citado por el diario El País, la boda real supondrá una inyección económica de más de mil millones de libras en 2018. Serán 300 millones en ocio, alojamiento, viaje y transporte de los turistas que acudan al país atraídos por el acontecimiento; 300 millones entre la publicidad que la cobertura mediática supondrá para la "marca Gran Bretaña" una herramienta de marketing valiosísima en estos tiempos de Brexit y la venta de los derechos de prensa y televisión; 250 millones en consumo en tiendas y restaurantes. Los restantes 50 millones del estudio corresponden a los ingresos por la memorabilia que turistas y locales se quedarán para recordar la gran fecha.

1.000 millones de libras se estima que inyectará al país el evento por turismo y publicidad. 50 millones de libras vendrán de la venta de souvenirs