Las resoluciones de Año Nuevo tienen una tasa de éxito notoriamente baja: sólo el 8%de las personas logran sus objetivos. Perder peso, beber menos, ser más amable con el gato, todas estas aspiraciones desaparecen a medida que pasan los calurosos días de enero. Sin embargo, la tasa sube cuando la resolución tiene que ver con el dinero y las finanzas, según un informe de la agencia Bloomberg

Esta tendencia apareció en la investigación realizada por el sitio web de establecimiento de objetivos StickK. Los usuarios crean un contrato de compromiso para una meta personal y pueden hacer que un “árbitro” (generalmente un amigo) verifique su progreso; también pueden agregar una participación financiera, como prometer una cantidad de dinero que se enviará automáticamente de su tarjeta de crédito registrada al sitio de una causa que detestan en caso de no lograr su objetivo.

Cuando se utiliza un árbitro, la tasa de éxito promedio es del 61 por ciento para las metas relacionadas con dinero y finanzas, dice Jordan Goldberg, presidente de la compañía. (Para aquellos que desean perder peso, la tasa de éxito es de un no muy lamentable 47 por ciento). Cuando el objetivo implica usar un árbitro y una participación financiera, la tasa de éxito de las resoluciones financieras es del 87 por ciento (y de un saludable 73 por ciento para quienes bajan de peso).

El poder de la aversión a perder y el sentido de la responsabilidad ante uno mismo y un amigo están integrados en el modelo. Pero cuando se trata de objetivos fi nancieros, la mayor tasa de éxito puede estar vinculada a una relación simbiótica entre la psicología humana y la tecnología financiera. Específicamente, la fuerza de voluntad, o la falta de ella, se saca de la ecuación, dijo Meir Statman, profesor de fi nanzas en la Universidad de Santa Clara.

Muchas personas subestiman la importancia de la inercia en el bloqueo de la toma de decisiones, afirma Dan Egan, director de finanzas de la firma neoyorquina de asesoría de inversiones en línea Betterment, que automatiza muchas tareas financieras para los clientes. En los Estados Unidos, muchos planes de ahorro laboral están inscribiendo automáticamente a los trabajadores y algunos también están aumentando la contribución de los trabajadores cada año.

Hay más formas de automatizar ahorros fuera de los planes laborales. Digit utiliza un algoritmo para rastrear los patrones de flujo de efectivo de un usuario con el fin de programar que cantidades de dinero pequeñas casi imperceptibles se destinen a ahorros. Qapital permite a los usuarios crear reglas personalizadas que mueven una cantidad fija de dinero hacia ahorros dadas ciertas condiciones. Por ejemplo, cada vez que van al gimnasio o cuando Trump envía un mensaje de Twitter.

El consejo del máximo ejecutivo de Digit, Ethan Bloch, sobre el establecimiento de metas financieras es primero reflexionar sobre el año anterior, analizando qué salió bien y qué salió mal con su dinero. Aconseja establecer un solo objetivo. Si se fijan cinco metas, se está poniendo cinco maneras de fracasar.

  • Las metas más comunes

Si a fin de año son inevitables los balances, a comienzos del nuevo ciclo es habitual la lista de objetivos. Los propósitos surgen en la mente con el correr de los primeros días del almanaque de estreno y, al parecer, algunos son bastante frecuentes en la mayoría de las personas. Entre los más mencionados, ponerse en forma, bajar de peso lidera todos los ranking.

Otros de los más importantes son saldar deudas y ahorrar, ser mejor persona o más amable, irse de vacaciones a ese lugar soñado que tanto anhelamos. Dejar un vicio, conseguir pareja, conseguir trabajo y verse más con la familia, también son clásicos.