En los mercados, muchas veces lo que parece obvio es obviamente erróneo. Así al menos piensan muchos operadores, que se desprenden de las acciones en el sector gasífero y las relacionadas con servicios públicos como electricidad, gas, agua o autopistas (utilities). Lo obvio es que a medida que se avanza hacia el 2019, año electoral, la corrección de tarifas será menor o se suspenderá por efecto de los comicios y, por lo tanto, la recomposición de los balances en esas compañías se frenará. Pero, en este caso, lo que no resulta tan evidente es acaso lo más importante, ya que el paso de las posiciones y carteras hacia los bancos se debe en gran parte a que las entidades están aumentando sus préstamos al sector privado en casi un 54% de manera interanual, y se espera para los próximos meses una avalancha de emisión de ON con la que los bancos podrán cubrir spread con depósitos. También será una buena temporada para el petróleo, ya que se espera que los precios internacionales del crudo suban y que se acelere la producción de shale gas y oil en Vaca Muerta. Todos escenarios que no parecen ser tan obvios, y por esta razón, acertados.