Christies, la casa de subastas líder en el mundo, anunció un incremento del 26 por ciento en sus ventas anuales por el repunte del mercado de arte tras una recesión de dos años. Las ventas mundiales de arte y objetos de colección aumentaron u$s6.600 millones en 2017, según informó la compañía con sede en Londres en un comunicado.

El auge del mercado bursátil y un entorno político más estable en economías importantes restablecieron el equilibrio entre la oferta y la demanda a medida que los vendedores volvían al mercado, dijo el máximo responsable, Guillaume Cerutti, en una entrevista.

La obra Salvator Mundi de Da Vinci ayudó a impulsar el despegue de las ventas durante el año pasado

Las ventas de subastas aumentaron un 38 por ciento a 4.600 millones de libras, lideradas por "Salvator Mundi" de Leonardo Da Vinci con el récord de u$s450,3 millones en noviembre en Nueva York. La pintura de Jesucristo de 500 años de antigüedad, adquirida por el Louvre Abu Dhabi, ayudó a impulsar las ventas de viejos maestros de la compañía en más del 100 por ciento. En el año, el 81 por ciento de los lotes encontraron compradores frente al 78 por ciento de 2016. Esa obra estaba en manos del multimillonario ruso Dmitry Rybolovlev quien inició una causa contra otra de las grandes casas de subastas de Estados Unidos, Sothebys a quien acusa de "ayudar e instigar" un supuesto fraude cometido por el marchante suizo, Yves Bouvier. (ver recuadro)

El arte de posguerra y contemporáneo igualó la categoría impresionista y moderna con ventas de 1.700 millones de dólares.

La pintura "Laboureur dans un champ" de Vincent Van Gogh recaudó u$s81,3 millones, liderando el grupo impresionista-moderno, mientras que "Sixty Last Suppers" de Andy Warhol recaudó u$s60,9 millones entre las ofertas contemporáneas de posguerra. Por otra parte, las ventas privadas decepcionaron, con una caída del 32 por ciento a 660 millones de dólares.

La demanda del multimillonario ruso

El multimillonario ruso Dmitry Rybolovlev andaba buscando obras maestras cuando un marchante suizo le mandó un email a su equipo para hablarle de una oportunidad de ver “una bomba de belleza y sensualidad”. El ruso voló a Viena por jet privado y lo llevaron a ver un lienzo que retrata a mujeres fl otando sobre un mar dorado, “Serpientes de Agua II”, de Gustav Klimt.

Poco después de la exhibición de septiembre de 2012, el ruso acordó comprar la obra con un convenio que le valió al marchante suizo, Yves Bouvier, una comisión de 2 por ciento. Pero según el equipo legal de Rybolovlev, la venta del Klimt implicaba más de lo que le dijeron en su momento al multimillonario, una revelación que ahora amenaza con meter a Sotheby’s, una de las casas de subastas más grandes del mundo, en el escándalo internacional más grande del mundo del arte.

A semanas de ver el Klimt, Rybolovlev acordó comprarle el cuadro a Bouvier por u$s183 millones y pagó un depósito, según una factura de la transacción. Al mismo tiempo, Bouvier negociaba comprarles el cuadro a vendedores privados por Sotheby’s por u$s112 millones.