Un abismo cada vez mayor entre los precios de las viviendas y el coste de los alquileres podría ser una señal de que está por llegar una corrección. Hoy la brecha más grande la tiene Noruega. Esto concluye un estudio sobre 20 economías avanzadas de Moodys Investors Service que analiza la dinámica entre los precios de las viviendas y lo que define como un equilibrio del mercado.

El razonamiento es que cuando el alza en los valores de las viviendas no provoca movimientos en el mercado de alquileres, podría ser una señal de que quizás las familias tienen expectativas poco realistas de que los precios seguirán subiendo, una señal común de una burbuja en el mercado, afirma la agencia de calificación crediticia.

"Los países donde los precios de las viviendas y los alquileres están desequilibrados y se ajustan lentamente presentan un mayor riesgo de sufrir efectos económicos adversos por los precios altos de las viviendas", escribieron en el informe Emilla Gyoerk y Collin Ellis, dos analistas de Moodys.

El mercado inmobiliario de la economía más rica de Escandinavia registró una disparada de precios estos últimos años debido a tasas de interés en mínimos récord y un enorme estímulo fiscal del Gobierno. Ahora su mercado presenta la mayor sobrevaluación después de Bélgica, Alemania y Francia, donde los precios parecen ser los "más exagerados", según Moodys.

Lo que es más importante, Noruega también tiene la mayor proporción de propietarios de viviendas entre los países estudiados, de casi 85 por ciento, lo cual sugiere que una corrección de precios podría "tener un efecto adverso amplio en la economía, la estabilidad financiera y las condiciones del crédito", afirma Moodys.

Además, ahora el mercado está dando señales de enfriarse, lo que genera preocupación por la posibilidad de una caída económica. Una baja veloz de los precios este año revirtió su avance anual ante un brusco aumento de la oferta de viviendas y la prisa de los compradores por vender.

Vulnerabilidad

Noruega, cuyo mercado inmobiliario está sobrevaluado desde 2010, es el "más vulnerable" de los países analizados, sostiene Moodys. El ente regulador de finanzas estuvo de acuerdo: el mes pasado dijo que los precios de las viviendas y la deuda familiar constituyen el principal riesgo para la economía. La OCDE también afirmó esta semana en un informe que el Gobierno debería prepararse para una posible corrección en los precios de las viviendas y sostuvo que "parecen sobrevaluados".

Por ahora el banco central noruego mantiene la calma. Su presidente, Oystein Olsen, que la semana pasada insinuó estar preparándose para subir las tasas de interés a partir del año que viene, dice que anticipa un "aterrizaje suave".

Además, las economías nórdicas tienen una gran ventaja. Sus fuertes redes de seguridad funcionan como mallas de contención para las personas con dificultades financieras. Noruega también cuenta con un fondo soberano de inversión de u$s1000 millones, por lo cual no faltarían fondos si hubiera que recargar la red de seguridad.

85 por ciento es la tasa actual de propietarios de viviendas en ese país, una de las más elevadas del mundo, sobrepasa ampliamente a los arrendatarios