El kirchnerismo había hecho del espacio público su lugar de encuentro con la ciudadanía. Alentó la movilización, las marchas, la presencia militante en las calles y los festivales como forma de festejo político. Música y palabras. Anoche, revalidó ese rol con la gestión que comienza Alberto Fernández. “En esta Plaza está Cristina, estoy yo, estamos todos para poner a la Argentina de pie”, arengó el mandatario cuando anochecía. También hizo una reivindicación de la política como actividad solidaria contra la “meritocracia y el salvate vos”. En esa Plaza de Mayo de festejos hubo referencias también al comienzo de su relación con Néstor Kirchner, de quien fue su jefe de Gabinete. Cristina jugó el rol de respaldo y consejera: “Dejaron tierra arrasada, pero hay que apoyarse en el pueblo cuando se sienta solo, porque el pueblo no abandona”. Desde hoy, en los dos extremos de la Avenida de Mayo, comandarán dos de los poderes republicanos.