Las carreras de drones ya no pertenecen al universo tecnológico del futuro. Anque los modelos utilizados por este selecto team de profesionales son híbridos modificados por ellos mismos, para quienes empiezan las prácticas con los aparato competitivos existe actualmente en el mercado muchos aparatos en la línea Ready to Fly (RTF) o Almost Ready to Fly (ARTF), es decir drones que ya vienen armados y listos para volar, los cuales son buenas opciones de iniciación en los drones de velocidad.

Para elegir un dron de carrera se debe considerar las características de las que dispone este aparato para adaptarse a los requerimientos de la velocidad. Tres aspectos son básicos: una estructura resistente y liviana, de preferencia de fibra de carbono, ya que este material también le permite un movimiento aerodinámico al aparato; facilidad para intercambiar baterías luego de las carreras; y la facilidad para maniobrar y alcanzar altas velocidades, que es finalmente lo que se espera de un dron para competencia.

¿Qué se necesita para ser un piloto de drone de competición? La experiencia de controlar un drone de competición se asemeja a algunas de las carreras y persecuciones de la película Star Wars, con vehículos que pujan por llegar a la meta mientras esquivan obstáculos. La diferencia está en la forma de pilotear los drones, mediante un visor especial que recibe las imágenes de forma inalámbrica desde la cámara del dispositivo.

El equipamiento suele variar entre 500 a 1000 dólares por un kit conformado por el dron de competición, con una estructura de fibra de carbono, sensores y batería de tres o cuatro celdas, junto a un visor y control remoto. Algunos recomiendan tener un drone muletto, debido a las habituales colisiones accidentales, lo que puede liquidar el interés de un novato.

Otra opción es iniciarse a través del uso de simuladores de vuelo. Son relativamente accesibles y se puede "romper" el dron cuantas veces pase sin agujerear el bolsillo. En la actualidad estos simuladores han conseguido proporcionar una experiencia de vuelo muy parecida a la realidad.

En la Argentina solían llamar la atención de los desprevenidos automovilistas en espacios abiertos en Ezeiza, hasta que hace un par de años la Drone Racing BA organizó la primera competencia en un predio de Parque Sur (CABA), hoy en día cedido como circuito oficial (ver recuadro). La competencia siguió varias de las directivas y especificaciones de diferentes convocatorias que se llevan a cabo en Europa y Medio Oriente, donde se celebró el World Drone Prix en Dubai con 32 equipos de 19 países que se disputaron premios por un millón de dólares.

En Estados Unidos, incluso, llegaron a las pantallas de TV de Estados Unidos, donde cerraron un acuerdo con la cadena SPN.

En el ámbito local, el Club de Carreras de Drones (CCD) es un espacio abierto para aquellas personas que se encuentren interesadas en la iniciación.

Mañana

Este sábado, la liga Drone BA invita a su nueva prueba en Parque Sur. Contará con pilotos expertos en drone racing, compitiendo por una nueva copa y al clasificación a instancias internacionales. Será una jornada Day and Leds Night, terminando la jornada con la pista exclusiva DRBA Leds Night. Habran stands de drones, merchandising y novedades. La entrada incluye el uso de las instalaciones ($150-$300).