El gobierno de Estados Unidos decidió cancelar el Estatus de Protección Temporal (TPS) a más de 250.000 inmigrantes salvadoreños, a quienes dará un plazo de 18 meses, hasta septiembre de 2019, para que abandonen el país o busquen una vía alternativa de regularización.

El congresista (diputado) republicano Mario Díaz-Balart y el senador demócrata Bob Menéndez fueron quienes confirmaron que el presidente Donald Trump decidió no renovar el TPS.

Los legisladores mostraron su desacuerdo con la decisión después de que el diario The Washington Post adelantara que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) planeaba anunciar esta tarde que cancelaba el beneficio a los inmigrantes salvadoreños.

"Estoy completamente en desacuerdo con la decisión de la Administración de terminar con el TPS para los ciudadanos salvadoreños que residen en Estados Unidos", dijo el republicano Díaz-Balart en un comunicado, citado por la agencia alemana de noticias DPA.

"Esta gente inocente huyó de su país natal tras un desastroso huracán, y aunque las condiciones de vida pueden haber mejorado ligeramente, El Salvador enfrenta ahora un problema significativo con el narcotráfico, las bandas y el crimen", agregó.