El presidente Mauricio Macri llegará el jueves a Rosario para el acto por el Día de la Bandera con poco para festejar. Si bien en esa ciudad ganó el socialismo, el justicialismo se impuso en toda la provincia y consagró a un nuevo gobernador, Omar Perotti, que ya avisó que respaldará la candidatura presidencial de Alberto Fernández. Además, el acto se hará con el Monumento a la Bandera aún vallado porque no se terminaron las obras de restauración que llevan más de tres años. Eso provocó que la intendenta Mónica Fein descargara su malestar contra el Gobierno nacional. “Lamentablemente tenemos un Monumento secuestrado, entre vallas. Se han atrasado en los pagos y por eso las mejoras no están terminadas. No hubiera pasado lo mismo si hubiera estado en Capital Federal”, se quejó. Por si Macri no tuviera suficiente, los sectores kirchneristas están organizando una gran movilización para recibir a la ex presidenta Cristina Fernández, quien presentará por la tarde su libro “Sinceramente”. Uno y otra quieren la foto con Perotti.