El Gobierno de Alberto Fernández comenzará a medir hoy el alcance del respaldo que le dio el Fondo Monetario Internacional a Argentina en la semana previa a la reunión con los bonistas. La semana pasada, el organismo difundió un documento en el que plantea que la deuda argentina es “insostenible” y que no es viable ni económica ni políticamente pagarla si no media una “contribución apreciable”. La traducción: una quita sustancial.

Esa declaración fue la antesala del encuentro entre el ministro de Economía, Martín Guzmán, y la directora gerenta del organismo, Kristalina Georgieva, que significó volver a las revisiones de acuerdo con el artículo IV del Convenio Constitutivo del FMI que implica monitorear la política fiscal, monetaria y externa. Está claro que era necesario que el principal acreedor del país diera el visto bueno al canje de deuda con los bonistas. Lo que empezará a despejarse hoy es si es suficiente para aceptar la propuesta que les hará Guzmán.