El fenomenal apagón que afectó ayer a casi todo el territorio argentino desnudó más que la fragilidad de los sistemas de control. Mostró también que en comunicación, el Gobierno sigue sacando una mala nota. Cuando habían pasado 8 horas de producido el incidente eléctrico, el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, -expatriado y vuelto a repatriar en el Gabinete- se ocupó de enfrentar a los medios para decir poco y nada: que no sabía el origen del corte, que se estaba investigando, que habría sanciones, que se estaba restableciendo. Poco para entender el brutal corte y sus causas. Pero llamó más la atención que el presidente Mauricio Macri, desde la quinta en la que pasaba el domingo del Día del Padre, tuiteara lo mismo que su funcionario; es decir, sin ninguna información nueva y relevante, en momentos en que arreciaban los cuestionamientos por las falta de explicaciones. Como la energía eléctrica, la comunicación oficial mostró estar, otra vez, sin red.