El déficit de la balanza comercial no es sólo un dato macroeconómico. Reducir el problema a que se exporta poco es correr del foco el impacto de las importaciones en el sector productivo local. Un informe de la consultora Radar advierte que además del incremento en las compras al exterior, baja la participación porcentual de empresas locales. Que el ministro de Producción llame “llorones” a los empresarios de la industria nacional a los cuales, como funcionario público, debe defender dice mucho del concepto que tiene Francisco Cabrera de cuál es su rol. Tal vez dé una pista el slogan que tiene en la página web oficial: “Herramientas y soluciones para ayudarte a crecer”, más propio de una consultora que de un Ministerio que gestiona políticas públicas. Cabrera probablemente se fastidie con los “llorones” que reclaman que se favorezca una industria nacional fuerte y diversificada y no se convierta en otro drama de la economía argentina.