El gobierno de Cambiemos construyó con su discurso un mundo donde reina la meritocracia, la economía está consolidando su piso porque "lo peor ya pasó" y la inserción en el mundo de igual a igual está al alcance de la mano. Las acusaciones contra funcionarios por manejos por lo menos "opacos" - el ministro Luis Caputo, que está citado en el Congreso mañana, es el último caso- coloca sombras al primer punto.

Y la inflación y el incremento de deuda, más la inestabilidad del dólar hacen surgir dudas sobre el segundo. Pero el tercero es todavía más complejo. Para el "regreso" al mundo, el macrismo fogoneó un conjunto de leyes como la nueva norma de financiamiento productivo (o de mercado de capitales), las penas a empresarios por corrupción y la reforma laboral. Ayer la OCDE le dio una mala noticia a la pretensión del gobierno de Mauricio Macri. Advirtió que las reformas en marcha no están logrando "crear más empleos mejor remunerados, mejorar las oportunidades y fortalecer la inclusión". Un mundo feliz, para pocos.