Inaugurados hacia mediados del siglo XIX y extintos casi un siglo después, los tranvías de Buenos Aires llegaron a tender la red más importante de Latinoamérica. Hoy en día, la única posibilidad de recuperar la sensación de viajar en sus vagones de madera es motorizada por la Asociación de Amigos del Tranvía que organiza paseos gratuitos los fines de semana por la calles de Caballito.