Tours para entender el mapa de los astros, fiestas de exploración estelar y paseos a observatorios. El astroturismo es una tendencia en crecimiento que permite a los viajeros despejarse en un lugar alejado de las ciudades para poder contemplar el cielo y sus fenómenos.

Algunos países como Chile, con su cielo límpido del desierto de Atacama, ya pisan fuerte en el rubro. Argentina tiene mucho para ofrecer también.

La plataforma de turismo Booking.com eligió los cinco destinos del mundo para avistar el cielo, en base a la variedad de comentarios de viajeros, para disfrutar de una escapada bajo las estrellas. Una localidad de San Juan figura en la lista.

Ubicado a 1.500 metros sobre el nivel del mar y a 180km de la ciudad de San Juan, en el partido de Calingasta, se encuentra Barreal. Un pueblo con pocas luces, muy poco viento y en casi 300 noches al año no hay nubes, por eso ofrece condiciones óptimas para avistar estrellas. La zona está regulada por normas estrictas que limita su desarrollo urbanístico para asegurar que estas condiciones ideales se mantengan, lo que permite ver estrellas fugaces y hasta quizá la Vía Láctea. Allí se encuentra el Complejo Astronómico El Leoncito, que ofrece la oportunidad de reservar uno de sus tours nocturnos mensuales, del que pueden participar tan solo unas pocas personas.

Cabo Polonio, en Uruguay es un destino conocido por muchos argentinos y ahora se posiciona también como meca de astroturismo. Este pequeño pueblo no tiene carreteras principales, y solo se puede acceder a él en pick-ups o a pie. Al no tener energía eléctrica ni luces en las calles, y no haber otros pueblos cerca, la oscuridad genera las condiciones perfectas para observar las estrellas.

Si bien el lugar por excelencia de astroturismo en Chile es el desierto de Atacama, prueba de eso es el observatorio de radiotelescopio ALMA que es el más grande del mundo, también hay otras opciones. Debido a su distancia de 500km con Santiago y su proximidad con los Andes, que bloquean las nubes, el pequeño pueblo de Vicuña está cobijado por uno de los cielos más despejados para observar las estrellas, y resulta un paraíso para los astrónomos. El observatorio Mamalluca ofrece tours guiados y visitas nocturnas. Vicuña también es famoso por su gastronomía y bebidas como el Pisco.

A 500km de Sidney y en el banco de Río Castlereagh se encuentra Coonabarabran. La ausencia total de luz artificial combinada con la altura y la baja humedad la convierten en la principal ciudad de Australia para ver las estrellas. Las mejores vistas del estrellado cielo nocturno pueden apreciarse desde el observatorio Sliding Spring, ubicado junto al Parque Nacional Warrumbungle. El pueblo es muy conocido por StarFest, el festival de avistamiento de estrellas que se lleva a cabo en octubre.

Por último, Borrego Springs, al norte de San Diego, en California, Estados Unidos es otro de los destinos más elegidos debido al compromiso de sus habitantes por seguir siendo una Dark Sky Community sin luces urbanas. Los festejos de avistamiento de estrellas en los patios de las casas es una actividad usual, como también el arte local. En las carreteras de las zonas cercanas se pueden ver esculturas gigantescas, y también se puede tomar una clase de arte en el Borrego Art Institute.