La imagen de Romeo y Julieta colgando sobre el balcón de la Casa Rosada el 14 de febrero para celebrar el Día de los Enamorados quedó ayer reducida a una anécdota cuando el Gobierno decidió colgar en la sede gubernamental un aro de básquet como homenaje a la selección argentina subcampeona del mundo que había caído en la final ante España el domingo por la mañana.

A la hora en que las redes sociales viralizaban la imagen, miles de jóvenes se preparaban para marchar para recordar la oscura Noche de los Lápices, a 43 años del secuestro y desaparición de los estudiantes secundarios que reclamaban por el boleto gratruito. Podría haber sido una buena oportunidad para reivindicar la lucha de la juventud y no hubiera empañado en nada el orgullo deportivo.