Cuando el Indec dé a conocer hoy el índice de precios al consumidor ( IPC) de abril, las miradas de gran parte del gabinete estarán otra vez puestas en los bienes alimentarios básicos, que son aquellos que componen la mayor parte del consumo de las familias que conforman los segmentos socioeconómicos más bajos y los que más han sufrido la inflación en un año. De marzo de 2018 al mismo mes de 2019, por caso, la harina aumentó 164,3%, los fideos 96,4%, el pollo 90,9%, la yerba mate 86,6%, el pan 80%, la carne picada 73,9% y el arroz blanco 71,7%. Todos bienes primarios propios del consumo alimentario básico de las clases más golpeadas por la inflación y que no pueden ser sustituidos por otros o postergados en su consumo. Básicos que deberán empezar a bajar de precio en el corto plazo si el Gobierno aún conserva la esperanza de ser competitivo electoralmente y sostener una economía cada vez mas básica.