Bajo la mirada de los directores que la Anses, una serie de empresas de diversos sectores de la economía optó por el momento por no repartir entre los accionistas las utilidades correspondientes al ejercicio 2019 y, en cambio, usar esos fondos para crear reservas, en el contexto de la crisis económica provocada por el coronavirus.

Así lo resolvieron en las asambleas celebradas en los últimos días, cuyos resúmenes fueron enviados a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Entre las que figuran en la lista se encuentran pesos pesados como la filial argentina del HSBC, Transener, Edenor, San Miguel, Newsan, y los bancos Comafi e Hipotecario.

En todos los casos, las compañías decidieron aportar entre un 5% y un 20% a la reserva legal con utilidades no distribuidas del año pasado y destinar el dinero restante a reservas facultativas, que de todas formas pueden utilizarse eventualmente para girar dinero entre los titulares en un futuro.

La única excepción fue el Banco Comafi, que pese a la pandemia no dudó en distribuir $1.000 millones, casi la mitad de los $2.100 millones obtenidos como rentabilidad durante el año pasado. En tanto, generó una reserva legal por $420 millones y otra facultativa por el monto restante.

En el mismo rubro, el HSBC registró ganancias por $12.295 millones y resolvió distribuir un 20% en la reserva legal ($2.458 millones) y $9.835 millones a una facultativa "para futura distribuciones de resultados", a la que también añadió utilidades con otros orígenes por $604 millones.

En ese sentido, el HSBC recordó que el 8 de abril se decidió postergar un giro de utilidades a los accionistas por $1.500 millones.

En cuanto al Banco Hipotecario, que tiene presencia estatal, en 2019 ganó $1.852 millones y derivó el 20%, o $370 millones, a la reserva legal y el resto también a una facultativa, decisión que no obtuvo unanimidad sino que hubo una parte de los votos en contra.

Por su parte, Edenor destinó el 5% de los $12.134 millones que obtuvo de ganancia el año pasado a una reserva legal por el equivalente a $606,7 millones y el resto a una facultativa. Esto, a pesar de que las utilidades subieron más de 70% interanual.

"Hace más de quince años que no repartimos dividendos", aclararon fuentes de la compañía, que también cuenta por un director por la Anses a partir de las acciones en manos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), cargo que ahora ocupará el ex jefe del organismo previsional, Alejandro Vanoli.

También Transener, con una fuerte presencia estatal y que durante el macrismo volvió a girar dividendos, optó por conformar con sus $7.500 millones de utilidades una reserva legal del 5% ($242 millones) y otra facultativa de $7.278 millones, situación que también generó rechazo de una parte de los accionistas.

En tanto, la citrícola San Miguel, otra con un director por la Anses, registró pérdidas en 2019 de casi $363 millones, que fueron absorbidos por resultados no asignados previos, dando así lugar a una reserva legal de $45 millones y otra facultativa de $850 millones.

Idéntica situación es la de Newsan: con resultados no asignados, cubrió su pérdida de $973 millones y destinó los remanentes $959 millones a una reserva especial para diversos usos.