British Airways llegó a un acuerdo con sus sindicatos para suspender a 30.000 tripulantes de cabina y personal de tierra, lo que supone una de las medidas más dramáticas de la industria aérea para sobrevivir a la pandemia del coronavirus. La aérea dijo que recortaría su capacidad en un 90% en abril y mayo, y cancelaría el pago del dividendo.